Mérida, Marzo Viernes 06, 2026, 02:25 pm
Si bien Estados Unidos en 2021 tenía una disponibilidad mundial
de baterías de iones de litio alrededor del 6,2%, China sobrepasaba el
porcentaje con un 79%. El dominio mundial de China en la disponibilidad de
baterías de litio se debe en gran medida a la capacidad para la refinación del
mineral se debe a las grandes inversiones en América del Sur. En marzo del
mismo año China no solo llevaba amplia ventaja en relación al litio, también lo
poseía en níquel con 68% y cobre 40% además, del cobalto, grafito, cadmio y las
tierras raras o elementos esotéricos en la tabla periódica de los elementos,
todo necesario en la nueva economía verde.
Del llamado triángulo del litio, Argentina, Chile y
Bolivia en América del Sur se reconocen como centro neurálgico de la industria
del litio en el mundo. Los tres países latinoamericanos tienen los mayores
niveles de reserva probadas alrededor de 21 millones de toneladas, con más de
900 hectáreas disponibles para la exploración, superando en grandes números a
Brasil, Portugal, Australia y China.
El triángulo del litio es ahora el principal beneficiario
de importantes préstamos para el desarrollo proveniente de bancos de propiedad
estatal china. Quienes en tan solo quince años desde 2005- 2020 ha prestado a
la Argentina, China y Bolivia unos 20.500 millones de dólares, resultado bien
recibido por la política pro China que en la región Latinoamericana se ha
gestado desde el 2000.
De todo, si en el pasado el petróleo ayudo a desarrollar
la industria pesada y química e hizo eje de la geopolítica mundial aquellos
países que tenían amplias reservas probadas de petróleo. De lo que Estados
Unidos fue uno de ellos. Hoy en 2023, la transición hacia lo verde concentra el
poder en China quien enfoca sus esfuerzos hacia energías renovables que directamente
hacen indispensable el uso del litio.
Los dispositivos electrónicos como los teléfonos móviles,
turbinas eólicas, paneles solares, televisores y las baterías de ión de litio, para
la industria tecnológica, la electromovilidad y las energías alternativas abren
en el siglo XXI el espacio para la gran importancia del triángulo del litio,
pero también de su principal inversionista –China. Si las reservas probadas en
Argentina, Chile y Bolivia son reservas salares de fácil explotación es de
esperar que China siga con su esquema de inversiones dentro del sector que
hasta ahora lleva invertido más de 16 millones de dólares en proyectos mineros
como las plantas de fabricación de baterías de litio en la provincia de Jujuy
Argentina, además también invirtió más de 380 millones de dólares en el
proyecto Tres Quebradas y 964 millones de dólares en la adquisición de la
empresa argentina Lithea, iniciando el proyecto Laguna Verde con más de 290
millones de dólares.
China en el siglo XXI traza y orienta la geopolítica
mundial sobre las materias primas que benefician la transición hacia la
economía verde pero también evidencia su importante papel como inversionista de
la industria del litio en el triángulo sudamericano del litio. Como principal
financista de las actividades asociadas con la minera del litio, China posee tanto
influencia económica como política demostrada en la promoción y desarrollo de
importantes proyectos bilaterales de inversión, construcción y desarrollo de
plantas. China se encuentra en la primacía de la industria del litio, ello
hasta ahora coincide con la condición que en algún momento ostento Estados
Unidos con el petróleo como productor y principal inversionista en la región,
queda por responder si el impacto de China es el mismo del que Estados Unidos
tuvo en la región.
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