Mérida, Mayo Viernes 01, 2026, 05:02 am
Honoris causa (h.c.) “es una locución latina cuyo significado es «por causa de honor», una cualidad que conduce a uno al cumplimiento de sus deberes, respeto a sus semejantes y a sí mismo, es la buena reputación que sigue a la virtud, al mérito o a las acciones de servicio, las cuales trascienden a las familias, personas, instituciones y las acciones mismas que se reconocen. Es un alto honor para personas de testimonio social, reconocido e intachable. En la mayoría de los casos, esta locución es antecedida por el término maestro o doctor”.
La concesión, en el ceremonioso ritual de investidura, de distintos objetos relacionados con la universidad clásica encierra toda una exaltación de la docencia y la sabiduría. Como a un caballero de la enseñanza, al doctorando se le impone, de modo sucesivo:
• El birrete — «...para que no solo deslumbres a la gente, sino que además, como con el yelmo de Minerva, estés preparado para la lucha»;
• El anillo — «La Sabiduría con este anillo se te ofrece voluntariamente como cónyuge en perpetua alianza»;
• Los guantes — «Estos guantes blancos, símbolo de la pureza que deben conservar tus manos en tu trabajo y en tu escritura, sean distintivo también de tu singular honor y valía»;
• El libro — «He aquí el libro abierto para que descubras los secretos de la Ciencia (...) he aquí cerrado para que dichos secretos, según convenga, los guardes en lo profundo del corazón».
Tras la ceremonia, y con la concesión al nuevo doctor de las facultades de leer, comprender e interpretar, se le indica: «Toma asiento en la cátedra de la Sabiduría, y desde ella, descollando por tu ciencia, enseña, orienta, juzga y muestra tu magnificencia en la universidad, en el foro y en la sociedad». Son conceptos clásicos que definen ese significado,
Las universidades tienen su propio reglamento, de exigencias y conceptos, algunas estiman como “En el haber de toda universidad que se precie, existe una selecta lista compuesta por científicos, investigadores, pensadores, líderes o artistas de prestigio, distinguidos con el Doctorado honoris causa, alga que constituye una de las mejores cartas de presentación para expresar su potencial académico y de investigación. La concesión del grado, en el ceremonioso ritual de investidura, encierra toda una exaltación de sabiduría. Se otorgaba a ilustres personalidades que habían realizado aportes significativos al saber humano y por ende a la sociedad, quienes, además, servían como el mejor de los ejemplos a imitar por la comunidad académica y la sociedad. “
Son muchos los premios nobeles que han sido distinguidos como Dr. Honoris y causa, seria inmensa la lista de nombrarles, cada universidad, de cada país del mundo tiene lo más distinguido, Dr. HC, con inmenso orgullo, porque le da luz, brillo, es la carta de presentación ante el mundo, de la profundidad de la academia, la investigación, la extensión, los honores no se rechazan dijo José Ortega y Gasset, pero tampoco se regalan, hoy Venezuela está orgullosa de su Rector de la Universidad Bicentenaria de Aragua quien otorgó un Doctor Honoris y causa a un inminente Venezolano: El Señor Fredi Alirio Bernal Rosales, por representar una conducta antesis de los conceptos expresados, para envidia de Simón Bolívar, el Mariscal Sucre, José Antonio Páez, Fernando Morán, el Dr. José Gregorio Hernández, José María Vargas, Uslar Pietri, El Dr. Gabaldón, Jesús María Bianco, Pedro Rincón Gutierrez, Rómulo Betancourt, Dr. Caldera, honor a quien Honor merece, horror a quien horror merece, Venezuela ha cambiado con el nuevo hombre revolucionario. Están en lista Carreño, Diosdado, Nicolasito, Nicolas el grande, Padrino, y demás camarilla,