Mérida, Abril Jueves 30, 2026, 12:55 pm
§ -Hace décadas, más por desafío que a causa de haber
experimentado desasosiego por hirientes comentarios de una sabihonda tutora de
tesis académicas, me impuse la tarea de redactar una novela en la cual
prescindiese del pronombre-conjunción-preposición «que» [del Lat. «quid»] y que
titulé Facia (1)
§ -Mi esposa italiana, fallecida durante el alba del siglo
XXI, estudiaba Letras en la Universidad de los Andes [Mención «Lenguas
Clásicas», apodadas «muertas»] cuando me confidenció que una de sus profesoras
le expresó deplorar mi estilo escritural expuesto en Facia: al cual calificó
«tarzánico» (2) § -Trama y lenguaje experimental que fascinó a María del Amparo
Pastor y Cos [quien estuvo adscrita a nuestra institución académica
[https://www.elnacional.com/2024/06/in-memoriam-de-la-profesora-espanola-maria-del-amparo/] y fuecolega de mi detractora.
§ -Facia le impactaría tanto como Aberraciones (3) y, por
ello, la añadió a las demás lecturas para análisis que sucesivamente sugirió a
sus alumnos en el curso de su impecable trayectoria en la Facultad de
Humanidades y Educación. Una poetisa residenciada en Caracas e integrante de
uno de los grupos literarios en boga, furiosa, escribió contra mi brevísima
narración novelesca un texto que tituló: El que la face la paga. No me enfadé
leyendo su opinión, cuya impronta era la de una persona sarcástica.
§ -Desde mi iniciación literaria, he publicado obras en las
cuales son profusos los «neologismos» y «desacatos» en materia de Semántica
[«Fonología», «Morfología» y «Sintaxis»] § -Cito un ejemplo: a los ascensores
defino «claustromóviles» [porque mi vocablo me parece más lógico: un ámbito,
minúsculo o no, que «asciende» o «desciende» y puede «moverse»] Cuando quise
ilustrar la consumación del coito en tramas novelescas o de cuentos, prodigué
que un individuo «falotraba» [del verbo falotrar, inexistente en el DLE:
empero, de más compacta significación que «penetrar» y que anhelo sea admitido
por la venerable academia. Un morfo-fonólogo,
http://questiondigital.com/se-nos-fue-lagos-nilsson-numen-de-surysur/, lo
registró.
§ -Ya todos, en pláticas diarias, dicen que «penetran» en
los túneles, edificaciones, aulas, bosques, paredes, alcobas, aguas, recintos
religiosos […]§ -Tuercen al significante y su causalidad. En ocasiones, he
fusionado vocablos: como «uno» y «otro», convirtiéndolo en «unotro-unotra». He
llamado «Laruedan» a la autopista, «procerimpreso», al billete, «ruedanbebés» a
los cochecitos, «falaciego» a quien actúa con negligencia o «mujellera» a una
dama de malas costumbres.
§ -Una muy querida, admirada y destacada profesora me
advirtió que omití acentos en un texto que escribí dedicado a las divas [que
aparece en uno de mis libros de enunciados poéticos] § -Aun cuando no profirió
un infundio, luego de mostrar al lector uno de los párrafos de mi prosa
poética, «en descargo de mis culpas» revelaré las motivaciones que adhiero. He
aquí unas líneas: -«[…] Como tu, hoy sólo un (quizá, presumo) inexistente
sendero que eufórico recorrí enclavado entre cuatro elevadísimas montañas de la
Cordillera Andina: como tu, el granizo plagado de lux que caía en mis manos una
noche de clima templado en otro país del norte del mundo […]».
§ -En ambos casos, rehusé acentuar el pronombre tú [del Lat.
tu, al cual no puse la oblicua rayita] por cuanto no tiene relevancia y -desde
hace mucho tiempo- los miembros de la Real Academia Española de la Lengua han
admitido la moción de extinguir la tilde silábica o sonidos que dan cuerpo a la
fonética de nuestro idioma. Un notabilísimo «individuo con número
correspondiente de la academia en España», Emilio Alarcos Llorach, lo inferiría
en una formidable tesis gramatical (4) § -Entre múltiples e importantes
asuntos, aduce: «[…] Ha habido, y aún hay, vacilaciones en el puesto de acento
en palabras de origen culto. Hoy se vacila, por ejemplo, entre período y
periodo, atmósfera y atmosfera […]»
He experimentado divertidas anécdotas relacionadas con mi
discurso y redacción, con las formas del habla, la mía y de los demás, y
nuestras pretensiones o preferencias individuales: la «coloquial», «académica»,
«científica», «defensiva», «forajida», «lunfarda» y más. Recuerdo al gran y
apreciado profesor, poeta Jesús Serra, cuando un día le envié una misiva desde
la Oficina Prensa del Rectorado de la Universidad de Los Andes. Le sugería que,
a favor de su mayor accesibilidad, realizásemos en el Paraninfo determinada
ofrenda a un científico y hacedor extranjero. Inicié mi carta así:
(Previa fecha)
«[…] Jesús Serra.-
Director del Instituto de Investigaciones Literarias Gonzalo
Picón Febres
Su Despacho.-
Querido y respetado amigo: me satisfaría, infinitamente, que
programemos el acto pautado en […]»
Al recibir y leer mi correspondencia institucional, el poeta
me telefoneó de inmediato para decirme: Alberto, ¿qué vaina es esa que has
escrito según la cual te «satisfaría»? ¡Esa palabrita está mal escrita! Me
precipitó una carcajada y le propuse una apuesta: quien tuviese la razón sería
invitado comer y libar en una tasca que frecuentábamos.
En el primer párrafo de mi novela Aberraciones aparece el
vocablo «extático». Un mal famado escritor y ex amigo, cuyo nombre omitiré, me
lo reprochó: ¡Empiezas con un error ortográfico, Jiménez Ure! Cualquier otro
lector, no maledicente como lo fue y todavía es hacia mí el innombrable,
entendería que mi personaje Federico Flavios sólo quedó pleno de «éxtasis» y no
«estático». Se extasió a causa de la felación: no inmovilizó su ser físico.
Hace años, le obsequié un ejemplar de
https://planetalibro.net/libro/enrique-plata-ramirez-las-fantasmagorias-en-alberto-jimenez-ure
https://www.academia.edu/11694325/LAS_FANTASMAGOR%C3%8DAS_EN_ALBERTO_JIM%C3%89NEZ_URE_PDF_2015_
al noble y docente Julio Carrillo en el Centro Cultural «Tulio Febres Cordero».
Lo tomó entre sus manos y leyó el texto de la contraportada. Discernió que
tenía un error ortográfico lamentable: A su juicio, el término «avocamientos»
[que aparece ahí] debió escribirse con labial: es decir, «abocamientos».
§ -Esa vez no le formulé ninguna apuesta, porque el DLE lo
registra de ambas formas. Como «mezclar» y «mesclar» [con «s» o «z»] Pero, si
lo invité a indagar. Me prometió hacerlo, sonreído. En una revista web, me
publicaron un enunciado poético donde me cambiaron el término «irgo» por
«yergo», para sospechosamente corregirme [el director del sitio internetiano
creyó que me había equivocado] § -Irgue ni siquiera es uno de mis neologismos,
sino presente indicativo del verbo erguir en primera persona.
§ -En una de las sesiones que tuve con estudiantes en el
curso de un Taller de Cuento y Periodismo de Opinión que dictaba para el
«Vicerrectorado Académico» de la ULA, yo solía pedirle a los participantes que
conjugaran ciertos defectivos: como «abolir». Alguien se atrevió hacerlo: «Yo
abuelo», dijo, y sus compañeros se mofaron. Yo les preguntaba: ¿Ustedes «forzan
o «fuerzan? ¿«Tuercen» o «torcen»? ¿Cuántas personas «habemos» o cuántas
«somos»? ¿«Van a regresar mañana» o «regresarán mañana»? Los han llamado sus
padres: ¿«van a ir a verlos» o «irán a verlos»? Me incomoda tener que escribir
«haz tu comentario aquí» [prefiero el presente imperativo de ese verbo con «s»]
§ -De coloquialismos e infracciones ninguna persona está
salva. Pero, se puede ser una especie de Rodin transmutado al quehacer
literario [escultor parisino, 1840-1917, quien, pese a su dominio de la
Anatomía, fue a prisión por haber transformado monstruosamente la figura de
Balzac en una estatua que le solicitó y pagó por su hechura el gobierno]
§ -En textos de novísimos [de breve tránsito] en el campus
de la Literatura Iberoamericana, los lectores podrán captar distintas improntas
[ajenas o de plagio] que giran centrífugas en redor del «coloquialismo» o
«habla vulgar» y que, sin dudas, tanto gusta a los editores de
https://dle.rae.es/bestseller. También a dispersos críticos de literatura que
repiten:
«[…] Este narrador escribe sin rebuscamientos […]» § -Si lo
importante es redactar con ininterrumpida diarreica, vender masivamente
ejemplares y no la hipotaxis en materia de escritura, grabemos a un malhechor y
vagabundo: transcribamos sus impertinencias, improperios, confesos delitos,
et., y, luego, convirtámoslo en un maravilloso novelista.
§ -En narraciones de gran venta, suelo hallar párrafos análogos al siguiente:
-«[…] X dijo que iba a ir a la fiesta donde había que estar porque habían
muchas amigas que fornicaban y bebían con él […]» § -Entre ese texto y el
siguiente, elija: «X irá a la fiesta porque allá estarán amigas que suelen
aparearse y beber con él»
Las «tildes» en los vocablos vio, dio, se, cárceles y rio
[excepto que sea para mencionar un afluente, de un río] no necesitan del
«calco» y el Diccionario de la Lengua Española ya lo admite. Tampoco es
imperioso decir «pienso de que» y tantas-tontas formas de escritura. No
digamos: -«Voy a ir a verte a tu casa esta noche». Sólo proferiremos: «Te veré
en tu residencia al anochecer» [¿No les parece mejor el segundo estilo? Es,
acaso, una forma escritural tarzánica?] Para vejar al vulgo, el Funcionariado Mayor
de Comandancia ha ideado un slogan que dicta «vivir viviendo». Entre todos los
estilos escriturales, el «jurídico» destaca por su premeditada truculencia
destinada a dictar absurdas sentencias o imponer edictos.
§ -«Vio», «ti», «dio», «se» y «tu» son unívocos [del Lat.
«univocus», de idéntica valoración o naturaleza] con o sin la varilla en
declive. El signo sobrepuesto en una específica letra sólo sirve para,
visualmente, denotar una vehemencia que ya está explícita en la psiquis del
lector-emisor y también en el receptor. Cuando nos inquieren si vimos algo,
respondemos positiva o negativamente: sin que el acento se refleje en nuestro
hipotálamo. Temprano, la Lengua Española irá deslastrándose de léxicos y la obcecada
sintaxis. En el discurso, la preeminencia de la Fonética determinará su belleza
y compactación que no empantanamiento. Desde hace rato, los anglosajones han
despojado y exorcizado el Inglés.
§ -Los escritores propendemos, infinitas veces y desde
inmemorables épocas, a ser prejuzgados como criaturas hostiles hacia la Real
Academia Española de la Lengua y su DLE: la cual, sistemáticamente, ha
claudicado ante nuestros aspavientos al extremo de mostrar su explícita
comunión con quienes fuimos o somos infractores. Tenemos jurisprudencia en el
oficio de escribir atrocidades o purificaciones, con la majestad que nos
concede la Edad Intelectual Provecta.
NOTAS.-
(1) «Damocles Editores», Mérida, Venezuela, 1984:
https://ejerciciosescriturales.home.blog/wp-content/uploads/2021/11/facia-novela-por-alberto-jimenez-ure-comprimida.pdf
(2) En mis días de infante, disfruté infinitamente con las
historietas de Tarzán [«El hombre de la Selva»] y otras, menos difundidas, las
de un personaje similar pero advenedizo y más culto llamado Tawa.
(3) Con dos ediciones, la segunda con el sello la ULA
[1987-1993, respectivamente]
(4) P. 48 de LLORACH ALARCOS, Emilio: Gramática de la Lengua
Española. «Espasa Calpe», Madrid-España, 1994:
https://coleccion.narod.ru/manuales/RAE-Gramatica-de-la-lengua.pdf
ADENDA.-
https://www.elnacional.com/2019/06/sintaxis/ (𝓟𝓸𝓻
𝓐𝓵𝓫𝓮𝓻𝓽𝓸
𝓙𝓲𝓶𝓮́𝓷𝓮𝔃
𝓤𝓻𝓮)
https://www.elnacional.com/2023/09/mis-memorables-desobediencias-gramaticales/
(𝓟𝓸𝓻
𝓐𝓵𝓫𝓮𝓻𝓽𝓸
𝓙𝓲𝓶𝓮́𝓷𝓮𝔃
𝓤𝓻𝓮)
https://www.elnacional.com/2025/04/el-sistema-consonantico-en-la-literatura-y-habla-no-culta/
(𝓟𝓸𝓻
𝓐𝓵𝓫𝓮𝓻𝓽𝓸
𝓙𝓲𝓶𝓮́𝓷𝓮𝔃
𝓤𝓻𝓮)
albertjure20098@gmail.com