Mérida, Abril Viernes 17, 2026, 02:11 pm
Las
tensiones entre Estados Unidos y China se recrudecieron ayer con el
anuncio por parte del Ministerio de Comercio chino de que se suspendían
las compras de productos agrícolas estadounidenses, uno de los acuerdos
alcanzados entre ambas partes con motivo de la última tregua fallida que
cerraron Trump y Xi Jinping en la cumbre del G20 de Okinawa (Japón),
celebrada a finales del mes de junio. En paralelo, tanto el presidente
de Estados Unidos Donald Trump - vía Twitter- como el secretario del
Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin coincidían en calificar a China
como «manipuladora de divisas». En concreto, el inquilino de la Casa
Blanca acusaba a los chinos de «robar» miles de millones dólares
a los Estados Unidos con «prácticas sucias» y «manipulación de
divisas». Además, pedía a la Reserva Federal que tomara nota de lo que
denominó «manipulación monetaria». Mientras Mnuchin anunció que acudiría
al Fondo Monetario Internacional (FMI) para tratar de esta «injusta
ventaja competitiva creada por las últimas acciones chinas». El yuan se mantuvo durante todo este martes ligeramente por encima de la barrera psicológica de los siete yuanes
por dólar, es decir, en niveles de noviembre de 2008. Una depreciación
que las autoridades monetarias justificaron en «las medidas unilaterales
y el proteccionismo comercial», así como en la «imposición de subidas
arancelarias contra China». Pero,
¿tiene aún mucho recorrido la tendencia bajista de la divisa china? La
opinión de los expertos es que sí. Según cálculos de la consultora Afi,
la depreciación acumulada por el yuan desde el inicio de la guerra
comercial con EE.UU. compensa hasta la fecha las medidas arancelarias impuestas por Trump hasta
mayo de 2019 (la última, en concreto, del 25% sobre importaciones de
productos chinos valorados en 250.000 millones). Para compensar el 10%
adicional sobre los 300.000 millones de importaciones anunciado por
Trump la semana pasada la divisa del gigante asiático debería situarse
en los 7,41 yuanes por dólar. «Es la principal variable de mercado a
vigilar en este inicio de agosto. Si se mantiene la presión en el
mercado sobre el yuan, sobre todo si se producen al ritmo de esta
apertura de semana, las probabilidades de intervención por parte de las
autoridades chinas aumentan de forma sustancial» asegura Afi en un
informe. ¿Qué
consecuencias puede tener el uso de la divisa china en la guerra
comercial con Estados Unidos? A pesar del efecto protector para el
sector exportador, Pekin es también consciente de los riesgos de una
divisa excesivamente débil. Ya en 2015 y 2016, los episodios de
depreciaciones de su divisa frente al dólar se saldaron no solo con
caídas de los mercados de capitales, sino con salidas de capitales del
país. «Un mayor ritmo de salidas de depósitos desde China es hoy más
peligroso que hace años» advierten los analistas de Afi. Pekín ha venido
estimulando el crecimiento de su economía vía créditos, lo que ha disparado la oferta monetaria
en relación con las reservas de divisas que posee el país. «De esta
forma, si China tuviera que defender su divisa ante una salida acelerada
de capitales, sería hoy mucho más costoso en términos de reservas. Y
una caída acelerada de reservas, por su parte, no haría sino
retroalimentar la salida de capitales, en un bucle muy peligroso para la
estabilidad financiera del muy apalancado país asiático», concluyen. En
una línea muy similar se pronuncia Joaquín Robles de XTB, quien asegura
que la devaluación del yuan puede hacer «más competitivos a los chinos»
por la balanza comercial positiva respecto a Estados Unidos, por
ejemplo. Sin embargo, también avisa del riesgo de que un incremento de
las tensiones comerciales provoque «una fuga masiva de capitales,
así como limitar la inversión y el consumo internos». Al respecto,
Álvaro Drake, director del Master en Bolsa y Mercados Financieros del
IEB (Instituto de Estudios Bursátiles) matiza que «más que decir que los
chinos han devaluado, lo correcto es que han dejado caer su moneda». Para
este experto, la depreciación de la divisa del gigante asiático tiene
«un impacto directo sobre los mercados europeos», lo que en su opinión
explica la reacción negativa de las bolsas estos dos últimos días. Unos
parqués en los que, según el analista de XTB Joaquín Robles, seguirá
reinando la incertidumbre «por el miedo al incremento de las tensiones
comerciales: Trump podría anunciar que aplicará unos aranceles del 25% en lugar del 10% anunciado».
En este sentido, recuerda Drake (IEB), una devaluación provoca la
apreciación de otras divisas como el euro, la libra o el yen. El
yuan ha roto la banda de cotización entre los seis y los siete yuanes
por dólar, que todo el mundo consideraba hasta ahora una suerte de
«statu quo» teniendo en cuenta que «el cambio del yuan por el dólar esta
bastante intervenido por los chinos», apunta Drake. Sobre lo anterior,
Esty Dwek, responsable de estrategia global de mercado de Dynamic
Solutions (Natixis), descarta una devaluación masiva del yuan y apuesta
por que las autoridades chinas «mantengan la moneda relativamente
estable en torno a los niveles actuales». Este analista sí augura
algún tipo de represalia del lado chino, si se ponen en práctica los
nuevos aranceles anunciados para septiembre del 10% sobre productos
chinos valorados en 300.000 millones de dólares. Dwek ve también «pocos
incentivos para que Trump deje de ‘ser duro’ con China» y apunta a que
el mandatario estadounidense cuenta con que la Fed «mitigará los riesgos
económicos con mayores recortes de tipos», dándole más margen de
maniobra frente a sus oponentes chinos. Sin embargo, Drake cree que son
estos últimos quienes tienen un mayor volumen de reservas para
«pelearse» por su divisa en los mercados. En opinión del experto del
IEB, «los chinos juegan con las cartas marcadas , ya que no respetan los acuerdos internacionales sobre la manipulación de divisas», apunta sobre un país que combina la apertura de mercado con un sistema político más opaco. ABCLa irrupción del yuan
El «statu quo», en riesgo