Mérida, Abril Viernes 17, 2026, 03:08 pm
Bagdad.- Dos suicidas del grupo Estado Islámico (EI) se inmolaron
este jueves en un mercado del centro de Bagdad, lo que dejó un saldo de
32 personas muertas y más de un centenar de heridos, en el atentado
más sangriento en más de tres años en la capital iraquí.
El
atentado se produjo en un mercado de ropa de segunda mano en la plaza
Tayaran, un punto muy concurrido de Bagdad. En esa misma plaza, un
atentado suicida se cobró la vida de 31 personas hace tres años.
Según
explicó el ministerio de Interior a la AFP, un hombre activó su
cinturón de explosivos en medio de la plaza, y cuando una multitud se
acercó al lugar para socorrer a las víctimas, un segundo suicida detonó
sus explosivos.
El último balance comunicado por el ministro de Salud, Hasan al Tamimi, da cuenta de 32 fallecidos y 110 heridos.
Desde
la mañana, el ministerio de Salud puso en alerta máxima al conjunto del
personal médico de la capital, de 10 millones de habitantes.
El lugar quedó lleno de charcos de sangre y pedazos de ropa, constató un fotógrafo de la AFP.
El
acceso a la plaza quedó bloqueado por varios soldados para facilitar el
trabajo del personal sanitario, que socorrió a los heridos allí mismo,
en medio del ensordecedor ruido de las sirenas.
Al lugar acudieron rápidamente numerosas ambulancias, observaron periodistas de la AFP.
Cita electoral
El ataque fue similar a otro perpetrado en la misma plaza en 2018, que dejó 31 muertos, hace tres años.
Como
el de 2018, el atentado de este jueves coincidió con los preparativos
de las autoridades de cara a la organización de unas elecciones
legislativas que en Irak suelen estar empañadas por la violencia.
Las
autoridades han propuesto aplazar las legislativas anticipadas,
previstas en junio, hasta octubre, y así darle más tiempo a la Comisión
Electoral para que organice los comicios. Que se aplacen o no depende de
lo que vote el Parlamento.
El presidente iraquí, Salam Saleh, denunció en Twitter "intentos malignos de hacer temblar la estabilidad del país".
"Un
acto tan abyecto no debilitará la marcha de Irak hacia la estabilidad y
la prosperidad", indicó por su parte la misión de la ONU en Irak que,
como la embajada de Estados Unidos, condenó el ataque.
Por su
parte, el papa Francisco lamentó "este acto de brutalidad sin sentido".
El pontífice tiene previsto visitar Irak a principios de marzo.
Irán
también denunció el ataque, cuyo objetivo, dijo, es "perturbar la paz y
estabilidad de Irak y dar un pretexto para que los extranjeros
mantengan su presencia ahí".
Células durmientes del EI
El doble atentado fue reivindicado por el EI.
Es
el modus operandi utilizado en el pasado por el grupo, que ocupó cerca
de un tercio de Irak desde 2014 durante tres años hasta que las
autoridades anunciaron que habían retomado el control sobre la totalidad
del territorio.
Desde entonces, células yihadistas resisten,
latentes, en zonas montañosas y desérticas del país. Sin embargo, el EI
solo ha reivindicado hasta ahora ataques sin importancia, perpetrados
generalmente por la noche contra posiciones militares en zonas aisladas,
lejos de las ciudades.
Los últimos atentados que dejaron varios muertos en Bagdad se remontaban a junio de 2019.
Por
otro lado, el ataque coincidió con la reducción a 2.500 del número de
soldados estadounidenses desplegados en Irak, una disminución que
"refleja el aumento de las capacidades del ejército iraquí", según el
jefe del Pentágono, Christopher Miller.
Esta reducción "no
significa un cambio en la política de Estados Unidos", subrayó. "Estados
Unidos y las fuerzas de la coalición permanecen en Irak para garantizar
una derrota duradera" del EI.
Washington
lidera una coalición internacional desplegada en Irak desde 2014 para
luchar contra el EI, pero casi todas las tropas de los otros países de
la coalición abandonaron Irak en 2020, cuando estalló la pandemia del
nuevo coronavirus.
AGENCIAS