Mérida, Abril Viernes 17, 2026, 10:55 am
Rafael Correa recibió este miércoles un importante gesto de respaldo
frente a las investigaciones que le acorralan desde que dejó la presidencia de
Ecuador. La Interpol ha decidido no emitir alerta roja en su contra y ha
rechazado la petición de la justicia ecuatoriana dentro del proceso por el
secuestro del opositor Fernando Balda. El organismo internacional ha
argumentado, en un escueto comunicado oficial dirigido a la Corte Nacional de
Justicia, que la medida no era compatible con el respeto a los Derechos
Humanos.
“Tras haber examinado
detenidamente todos los elementos concernientes a la situación jurídica del
Solicitante -Rafael Correa-, la información disponible a la Comisión reveló que
la retención de los datos en el Sistema de Información de Interpol no era
compatible con la obligación de Interpol de asegurar la efectiva cooperación
entre autoridades policiales dentro del marco de respeto a la Declaración
Universal de Derechos Humanos (Art. 2 de los Estatutos de Interpol)”, recoge el
documento enviado en un lenguaje enrevesado por los formalismos.
Correa había alegado desde que se le inició la investigación que todo se
trata de una “persecución política” en su contra estructurada desde el Gobierno
de Lenín Moreno, su sucesor. El actual mandatario de Ecuador y el expresidente
comenzaron a distanciarse apenas un mes después del cambio de mando y la
relación se ha ido encrispando a lo largo de un año y medio. De ahí que la
decisión de la Interpol sea interpretada por el sector correísta como un gesto
de descrédito a todo el proceso judicial sustentado ante la Corte Nacional.
“Queda claro que el 'caso Balda'
es una farsa y que sus decisiones son ilegítimas e ilegales”, publicó en redes
Ricardo Patiño, canciller durante el Gobierno de Correa y una de sus personas
de confianza. El exmandatario, que ya ha sido llamado a juicio y se ha negado a
presentarse ante la justicia ecuatoriana desde el principio, ha reprochado la
intención de Ecuador de solicitar la revisión de la decisión de Interpol. “En
lugar de pedir renuncia a jueces venales, la Corte Nacional trata de defender
lo indefendible, torturando el estatuto de Interpol. ¡Jueces honestos, a
reaccionar! ¡Basta de sainetes! ¡Basta de persecución política!”, declaró en
Twitter.
La Corte Nacional, al informar de la decisión de Interpol, adelantó en su
comunicado que “está sujeta a revisión” y “que no cumple con los requisitos
establecidos en el artículo 38 del Estatuto de la Comisión de Ficheros de
Interpol”. En ese precepto, la norma indica que la decisión de Interpol debe,
entre otras cuestiones, estar motivada y recoger un resumen del proceso y las
exposiciones de las partes. EL PAÍS ha tenido acceso a la notificación que
envió la Interpol a las autoridades ecuatorianas, que contiene solo unas líneas
sobre la decisión tomada.
Además, la Corte Nacional recuerda que “el fundamento jurídico de las
notificaciones rojas es la orden de detención o la sentencia judicial expedida
por las autoridades judiciales del país interesado”. En el caso Balda, el
expresidente Correa tiene orden de detención en su contra desde julio y desde
entonces no ha comparecido personalmente a las audiencias celebradas.
EL PAÍS