Mérida, Abril Viernes 17, 2026, 02:59 pm
Quiénes somos?
El
alma de nuestra Cordillera…
Nido
de sueños y visiones, símbolos, mitos y leyendas.
Identidad,
arraigo y pertenencia, academia, música y arte…
Águilas
blancas
Paisanos decididos a
conquistar una mayor calidad de vida. Venezolanos a quienes nos arrebataron
nuestra tranquilidad y estabilidad, prosperidad y familia, también nuestros
derechos. Hemos de reconocer que olvidamos cumplir con nuestros deberes.
Dispuestos a recuperar un
actuar más comprometido con el bien común, a aportar nuestro potencial en
beneficio de la comunidad para que se contagie e inspire, a convertirnos en
guardianes responsables de nuestras palabras.
El cambio histórico que
experimenta nuestro país no se ha de cumplir sin desgarramiento. Lo nuevo,
suscita la nostalgia de lo desaparecido y nos somete a tensiones y choques con
nosotros mismos. Un cambio de rumbo en alta mar es lo que está contemplando la
generación presente, tenemos que adelantarnos al proceso del mañana, iluminar
nuestra desesperanzadora realidad.
Los invito a iniciar nuestro
viaje hacia la claridad del amanecer, profundizando en nuestro interior para
explorar sobre nuestra esencia, identidad, sentido de pertenencia y conexión
con nuestra naturaleza y cultura.
Soñemos con la riqueza de la
experiencia humana y la importancia de los encuentros y desencuentros en la
formación de nuestro ser, donde cada paso nos brindara la oportunidad de
conocer, aprender y crecer, tanto en el sentido literal como en el emocional y
espiritual, y al mismo tiempo nos acercara a la comprensión de nuestro
presente, para hacer posible la identificación de las claves para la
construcción de nuestro futuro.
Tiempos
de crisis
Venimos padeciendo los embates
de la crisis más prolongada, severa y feroz de nuestra historia. Cientos de
testimonios así nos lo indican: “nos embarga la desesperanza y el desespero”.
Grave crisis institucional, la
inestabilidad reinante complica las soluciones que requieren los ciudadanos.
Asfixiante centralización, sectarismo, desconexión de los liderazgos, debilidad
de la economía, desarticulación territorial y social, daños ambientales,
deshumanización, pobreza, ansiedad y, por si fuera poco, perdida de nuestros
valores e identidad.
Los profundos cambios a causa
del aislamiento social preventivo produjeron efectos secundarios permanentes
que aun debemos revertir. Obligados estamos a reflexionar en torno a las nuevas
dinámicas sociales que han surgido desde la perspectiva humana y urbana a causa
del hoy superado aislamiento, pero que dejaron heridas que hemos de sanar.
Debemos repensar el modelo.
Desafíos
No han sido años fáciles para
nadie.
Hemos perdido personas
cercanas y valiosas, familiares y amigos. Obligados nuestros jóvenes a emigrar
dejando atrás a sus familias, afectos y amores, sueños y aspiraciones, y a sus
adultos mayores asumiendo responsabilidades y roles familiares que habían sido
superados, disponiéndose a disfrutar de la vida apacible que tanto merecen.
Miles de empresas y negocios,
así como también universidades cerraron sus puertas a la prosperidad y
sabiduría, con la trágica consecuencia de la pérdida de incontables empleos,
único sustento para tantas familias.
Aun así, no perdemos la
esperanza. Nos ha servido para reforzar nuestras convicciones, para hacer un
alto en el andar y tomar un respiro, y a pesar de la espesa bruma que
ensombrece el camino, abrir los ojos y contemplar ese maravilloso país del que
somos legítimos herederos, honrando de esta manera la memoria de nuestros
ancestros.
Nuestra capacidad de
resiliencia nos ha permitido transformar las dificultades en oportunidades.
Entendemos que estos tropiezos son parte del camino y del proceso. Hemos
aprendido de las valiosas lecciones que estas situaciones nos han ofrecido,
viendo lo positivo que hay en cada una de ellas.
Nos hemos preocupado por
adquirir el conocimiento, así como, el aprendizaje de nuevas estrategias para
superar las adversidades. Decidimos adaptamos a las nuevas condiciones e
incertidumbres, por un futuro, que para algunos se antoja sombrío y para otros,
lleno de oportunidades. En algún momento llegamos a sentir que era el final del
camino, pero luego nos convencimos de que era tan solo el inicio de un nuevo
rumbo.
Aprovechar
la crisis
Tiempos para crecer, hacernos
dueños de nuestro destino y realizaciones. Oportunidad para profundizar en
nuestro interior y repensarnos.
En el confinamiento surgieron
otras formas de relaciones humanas, plataformas digitales y de trabajo no
convencional, de ir al encuentro de lo próximo, de lo local, lo que nos obliga
a establecer nuevos pactos de convivencia y distintas maneras de relacionarnos
y producir. El distanciamiento y la severa crisis modificaron la manera de
socializar, el recogimiento voluntario y en muchos casos obligatorio, marco una
línea entre los espacios individuales y los comunes. Este proceso ha traído
cambios económicos y sociales que se han visto traducidos en transformaciones
urbanas que debemos con premura atender. Dichas circunstancias, nos hacen
apostar por ciudades más humanas, próximas, inclusivas, innovadoras y
creativas, en las que apoyemos con mayor determinación el desarrollo local
integral a través de la innovación, la creatividad y el emprendimiento,
influyendo en lo social, ambiental, territorial y en lo económico, favoreciendo
el progreso, el crecimiento y la democracia política, obteniendo como resultado
un desarrollo humano sostenible.
Ciudades en las que sus
habitantes y visitantes podamos sentirnos seguros y cercanos, donde apostemos
por la proximidad y eficiencia de los servicios esenciales, por la prosperidad
y bienestar, por el buen uso de los espacios públicos y una movilidad eficiente
y sostenible
Organización,
formación y concienciación ciudadana
Requerimos no comprometernos
con lo que no podemos cumplir, haciéndolo por convicción, cada uno en su lugar,
con sus recursos, con sus talentos, sin perder de vista que unidos somos más
fuertes.
Dejemos de hablar de lo mal
que están las cosas y pasemos a liderar el cambio que tanto anhelamos. El
movimiento genera más movimiento, por eso es importante ponernos en marcha,
creando realidades.
Proponemos una nueva
organización de la vida urbana, construir nuevos tejidos sociales, culturales,
empresariales y económicos. Con determinación, atrevernos a salir del
anonimato, redescubrir la proximidad geográfica y familiar, acercarnos al
vecindario, reagruparnos y comunicarnos.
Reutilizar lo que existe,
edificaciones y espacios públicos y privados, multiplicando y flexibilizando al
máximo su capacidad de uso.
Requerimos de mucha voluntad
política, apertura de espíritu y civilidad.
De
la crisis a la oportunidad
"La crisis es la mejor bendición que
puede sucederle a personas y a países, porque la crisis trae progreso"
Albert Einstein.
Oportunidad para el cambio a
través del emprendimiento, la innovación y la economía creativa.
La inestabilidad reinante
genera crisis, la cual abre grietas en el orden establecido, lo que permite
implementar nuevas soluciones. Los malos tiempos siempre son augurios de los
buenos por venir, y en medio de la espantosa crisis, contamos con una oportunidad
para reflexionar, para pensar, para replantear y poner en marcha el tan
anhelado y radical cambio que requerimos, para retomar nuestro camino y
reincorporarnos al concierto de naciones en desarrollo, recuperando así nuestro
sitial de honor y progreso.
Nuevas
estrategias diferentes
resultados
Necesario corregir
distorsiones para superar problemas.
Atender insatisfacciones
sociales, sectarismos políticos y debilidades en la economía. Solucionar
deficiencias en los servicios esenciales, controlar la anarquía, la inseguridad
y la constante agresión al medio ambiente.
Levantar el espíritu colectivo
y construir unidad ciudadana. Cultivar la inteligencia, el mérito, el esfuerzo,
la constancia y la disciplina para abrazar la tan anhelada transformación
social que requerimos.
Transformación
social, profundos cambios
Necesario reinventarnos,
transformar nuestras vidas y a la sociedad en la que nos desenvolvemos,
recuperar nuestra libertad. Es un camino difícil pues exige nuestra propia
transformación.
Desaprender y reaprender, es
decir, volver a comenzar. Crear espacios para el aprendizaje y la
transformación social, sembrando creatividad, coherencia e identidad, rompiendo
esquemas mentales para transformar el modo de enseñar, fomentar la interacción entre
el estudiante y su medio social cultural. Impulsar la innovación educativa
centrada en la calidad y productividad.
Necesario implantar un modelo
de educación basado en las capacidades del individuo, una educación más amplia,
creativa, incluyente y solidaria, que forme para el trabajo creativo y
productivo y un nuevo modo de vivir, pero que, además, forme para vivir bien en
sociedad y nos ayude a ser felices.
Asumir la educación como una
propuesta ética, pedagógica, política y espiritual, para formar ciudadanos
capaces de construir calidad de vida, fomentando el desarrollo de habilidades y
motivando el pensamiento crítico, potenciando la convivencia, la reconciliación
y la paz, también la capacidad creativa y productiva, para convertirnos en
protagonistas de nuestro propio destino.
Prioritario es conquistar
igualdad de oportunidades para prosperar con nuestro propio esfuerzo.
En lo colectivo, apreciamos
signos preocupantes que debemos neutralizar. Un fomento al odio más irracional
por parte de actores políticos, influencers, medios digitales y de
comunicación, de elites gubernamentales, sobre todo en las redes sociales.
Tenemos que movilizar y
transformar toda esa angustia, ese miedo e insatisfacción hacia la grandeza, y
no hacia la parte más oscura de nuestro interior.
Ciudades
productivas
Repletas de progreso y
bienestar, en donde impere el valor del trabajo, aumento de los ingresos para
alcanzar una mayor calidad de vida.
Indispensable establecer
alianzas entre sectores público y privado con el propósito de construir nuevos
tejidos sociales, productivos y redes de confianza para impulsar la innovación,
la creatividad, el emprendimiento y de esta forma ampliar la base económica y
social para generar el desarrollo de un entorno competitivo.
Deber supremo, facilitar el
desarrollo de redes empresariales, emprendedoras y creativas para la generación
de nuevos empleos y así derrotar la pobreza, fomentar el desarrollo y
utilización de recursos y talentos locales.
Las municipalidades y sus
autoridades deberán desarrollar capacidades institucionales innovadoras y
creativas que permitirán complementar sus tradicionales competencias. Asumir un
rol promotor del desarrollo integral y la dinamización de sus economías.
Evaluar su realidad local para
implementar un conjunto de estrategias sociales, económicas, urbanas y
tecnológicas que permitan desarrollar competitivamente su territorio,
entendiendo que su objetivo fundamental será mejorar la calidad de vida de sus
ciudadanos. Identificar y fortalecer su vocación económica productiva, impulsar
las actividades económicas sostenibles que permitirán generar ingresos y
fuentes de trabajo para la población.
Fundamental, la formación de
los sectores más vulnerables con las capacidades necesarias para su desarrollo
integral, manejo de tecnología y profundización de sus habilidades. Fomentar la
activación e implantación de empresas de diversos niveles de las cadenas de
valor; productoras de bienes y servicios complementarios, instituciones y
organizaciones relacionadas.
Las nuevas políticas
propuestas pondrán de relieve la importancia de la innovación, la creatividad,
el incremento de la productividad, el fortalecimiento del capital humano, el
aumento del valor agregado, la importancia de las micro y pequeñas empresas, del
emprendimiento social y productivo, el aumento de la competitividad a través de
la asociatividad empresarial y de la articulación productiva.
El renacer de nuestra economía
dependerá de la capacidad innovadora, creativa y emprendedora de nuestra
población y de la actualización y modernización de todas las instituciones
públicas y privadas para adecuarse a los nuevos tiempos, para poder ofrecer
respuestas oportunas demandadas por la sociedad civil.
El éxito de nuestra apuesta
dependerá de la capacidad para repensarnos, redescubrirnos y atrevernos a
emprender e innovar.
Debemos exigir la
participación de aspirantes capacitados para la construcción de nuestro futuro.
Basta de improvisaciones
Tú
decides!
Mérida, marzo de 2.026