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POr Fernando Chuecos Unda

MÉRIDA SERRANA: ciudad próxima, innovadora, emprendedora por Fernando Chuecos Unda



MÉRIDA SERRANA: ciudad próxima, innovadora, emprendedora por Fernando Chuecos Unda

Quiénes somos?

El alma de nuestra Cordillera…

Nido de sueños y visiones, símbolos, mitos y leyendas.

Identidad, arraigo y pertenencia, academia, música y arte…

Águilas blancas


Paisanos decididos a conquistar una mayor calidad de vida. Venezolanos a quienes nos arrebataron nuestra tranquilidad y estabilidad, prosperidad y familia, también nuestros derechos. Hemos de reconocer que olvidamos cumplir con nuestros deberes.

Dispuestos a recuperar un actuar más comprometido con el bien común, a aportar nuestro potencial en beneficio de la comunidad para que se contagie e inspire, a convertirnos en guardianes responsables de nuestras palabras.

El cambio histórico que experimenta nuestro país no se ha de cumplir sin desgarramiento. Lo nuevo, suscita la nostalgia de lo desaparecido y nos somete a tensiones y choques con nosotros mismos. Un cambio de rumbo en alta mar es lo que está contemplando la generación presente, tenemos que adelantarnos al proceso del mañana, iluminar nuestra desesperanzadora realidad.

Los invito a iniciar nuestro viaje hacia la claridad del amanecer, profundizando en nuestro interior para explorar sobre nuestra esencia, identidad, sentido de pertenencia y conexión con nuestra naturaleza y cultura.

Soñemos con la riqueza de la experiencia humana y la importancia de los encuentros y desencuentros en la formación de nuestro ser, donde cada paso nos brindara la oportunidad de conocer, aprender y crecer, tanto en el sentido literal como en el emocional y espiritual, y al mismo tiempo nos acercara a la comprensión de nuestro presente, para hacer posible la identificación de las claves para la construcción de nuestro futuro.

Tiempos de crisis

Venimos padeciendo los embates de la crisis más prolongada, severa y feroz de nuestra historia. Cientos de testimonios así nos lo indican: “nos embarga la desesperanza y el desespero”.

Grave crisis institucional, la inestabilidad reinante complica las soluciones que requieren los ciudadanos. Asfixiante centralización, sectarismo, desconexión de los liderazgos, debilidad de la economía, desarticulación territorial y social, daños ambientales, deshumanización, pobreza, ansiedad y, por si fuera poco, perdida de nuestros valores e identidad.

Los profundos cambios a causa del aislamiento social preventivo produjeron efectos secundarios permanentes que aun debemos revertir. Obligados estamos a reflexionar en torno a las nuevas dinámicas sociales que han surgido desde la perspectiva humana y urbana a causa del hoy superado aislamiento, pero que dejaron heridas que hemos de sanar.

Debemos repensar el modelo.

Desafíos

No han sido años fáciles para nadie.

Hemos perdido personas cercanas y valiosas, familiares y amigos. Obligados nuestros jóvenes a emigrar dejando atrás a sus familias, afectos y amores, sueños y aspiraciones, y a sus adultos mayores asumiendo responsabilidades y roles familiares que habían sido superados, disponiéndose a disfrutar de la vida apacible que tanto merecen.

Miles de empresas y negocios, así como también universidades cerraron sus puertas a la prosperidad y sabiduría, con la trágica consecuencia de la pérdida de incontables empleos, único sustento para tantas familias.

Aun así, no perdemos la esperanza. Nos ha servido para reforzar nuestras convicciones, para hacer un alto en el andar y tomar un respiro, y a pesar de la espesa bruma que ensombrece el camino, abrir los ojos y contemplar ese maravilloso país del que somos legítimos herederos, honrando de esta manera la memoria de nuestros ancestros.

Nuestra capacidad de resiliencia nos ha permitido transformar las dificultades en oportunidades. Entendemos que estos tropiezos son parte del camino y del proceso. Hemos aprendido de las valiosas lecciones que estas situaciones nos han ofrecido, viendo lo positivo que hay en cada una de ellas.

Nos hemos preocupado por adquirir el conocimiento, así como, el aprendizaje de nuevas estrategias para superar las adversidades. Decidimos adaptamos a las nuevas condiciones e incertidumbres, por un futuro, que para algunos se antoja sombrío y para otros, lleno de oportunidades. En algún momento llegamos a sentir que era el final del camino, pero luego nos convencimos de que era tan solo el inicio de un nuevo rumbo.

Aprovechar la crisis

Tiempos para crecer, hacernos dueños de nuestro destino y realizaciones. Oportunidad para profundizar en nuestro interior y repensarnos.

En el confinamiento surgieron otras formas de relaciones humanas, plataformas digitales y de trabajo no convencional, de ir al encuentro de lo próximo, de lo local, lo que nos obliga a establecer nuevos pactos de convivencia y distintas maneras de relacionarnos y producir. El distanciamiento y la severa crisis modificaron la manera de socializar, el recogimiento voluntario y en muchos casos obligatorio, marco una línea entre los espacios individuales y los comunes. Este proceso ha traído cambios económicos y sociales que se han visto traducidos en transformaciones urbanas que debemos con premura atender. Dichas circunstancias, nos hacen apostar por ciudades más humanas, próximas, inclusivas, innovadoras y creativas, en las que apoyemos con mayor determinación el desarrollo local integral a través de la innovación, la creatividad y el emprendimiento, influyendo en lo social, ambiental, territorial y en lo económico, favoreciendo el progreso, el crecimiento y la democracia política, obteniendo como resultado un desarrollo humano sostenible.

Ciudades en las que sus habitantes y visitantes podamos sentirnos seguros y cercanos, donde apostemos por la proximidad y eficiencia de los servicios esenciales, por la prosperidad y bienestar, por el buen uso de los espacios públicos y una movilidad eficiente y sostenible

Organización, formación y concienciación ciudadana

Requerimos no comprometernos con lo que no podemos cumplir, haciéndolo por convicción, cada uno en su lugar, con sus recursos, con sus talentos, sin perder de vista que unidos somos más fuertes.

Dejemos de hablar de lo mal que están las cosas y pasemos a liderar el cambio que tanto anhelamos. El movimiento genera más movimiento, por eso es importante ponernos en marcha, creando realidades.

Proponemos una nueva organización de la vida urbana, construir nuevos tejidos sociales, culturales, empresariales y económicos. Con determinación, atrevernos a salir del anonimato, redescubrir la proximidad geográfica y familiar, acercarnos al vecindario, reagruparnos y comunicarnos.

Reutilizar lo que existe, edificaciones y espacios públicos y privados, multiplicando y flexibilizando al máximo su capacidad de uso.

Requerimos de mucha voluntad política, apertura de espíritu y civilidad.

De la crisis a la oportunidad

 "La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y a países, porque la crisis trae progreso" Albert Einstein.

Oportunidad para el cambio a través del emprendimiento, la innovación y la economía creativa.

La inestabilidad reinante genera crisis, la cual abre grietas en el orden establecido, lo que permite implementar nuevas soluciones. Los malos tiempos siempre son augurios de los buenos por venir, y en medio de la espantosa crisis, contamos con una oportunidad para reflexionar, para pensar, para replantear y poner en marcha el tan anhelado y radical cambio que requerimos, para retomar nuestro camino y reincorporarnos al concierto de naciones en desarrollo, recuperando así nuestro sitial de honor y progreso.

Nuevas estrategias diferentes resultados

Necesario corregir distorsiones para superar problemas.

Atender insatisfacciones sociales, sectarismos políticos y debilidades en la economía. Solucionar deficiencias en los servicios esenciales, controlar la anarquía, la inseguridad y la constante agresión al medio ambiente.

Levantar el espíritu colectivo y construir unidad ciudadana. Cultivar la inteligencia, el mérito, el esfuerzo, la constancia y la disciplina para abrazar la tan anhelada transformación social que requerimos.

Transformación social, profundos cambios

Necesario reinventarnos, transformar nuestras vidas y a la sociedad en la que nos desenvolvemos, recuperar nuestra libertad. Es un camino difícil pues exige nuestra propia transformación.

Desaprender y reaprender, es decir, volver a comenzar. Crear espacios para el aprendizaje y la transformación social, sembrando creatividad, coherencia e identidad, rompiendo esquemas mentales para transformar el modo de enseñar, fomentar la interacción entre el estudiante y su medio social cultural. Impulsar la innovación educativa centrada en la calidad y productividad.

Necesario implantar un modelo de educación basado en las capacidades del individuo, una educación más amplia, creativa, incluyente y solidaria, que forme para el trabajo creativo y productivo y un nuevo modo de vivir, pero que, además, forme para vivir bien en sociedad y nos ayude a ser felices.

Asumir la educación como una propuesta ética, pedagógica, política y espiritual, para formar ciudadanos capaces de construir calidad de vida, fomentando el desarrollo de habilidades y motivando el pensamiento crítico, potenciando la convivencia, la reconciliación y la paz, también la capacidad creativa y productiva, para convertirnos en protagonistas de nuestro propio destino.

Prioritario es conquistar igualdad de oportunidades para prosperar con nuestro propio esfuerzo.

En lo colectivo, apreciamos signos preocupantes que debemos neutralizar. Un fomento al odio más irracional por parte de actores políticos, influencers, medios digitales y de comunicación, de elites gubernamentales, sobre todo en las redes sociales.

Tenemos que movilizar y transformar toda esa angustia, ese miedo e insatisfacción hacia la grandeza, y no hacia la parte más oscura de nuestro interior.

Ciudades productivas

Repletas de progreso y bienestar, en donde impere el valor del trabajo, aumento de los ingresos para alcanzar una mayor calidad de vida.

Indispensable establecer alianzas entre sectores público y privado con el propósito de construir nuevos tejidos sociales, productivos y redes de confianza para impulsar la innovación, la creatividad, el emprendimiento y de esta forma ampliar la base económica y social para generar el desarrollo de un entorno competitivo.

Deber supremo, facilitar el desarrollo de redes empresariales, emprendedoras y creativas para la generación de nuevos empleos y así derrotar la pobreza, fomentar el desarrollo y utilización de recursos y talentos locales.

Las municipalidades y sus autoridades deberán desarrollar capacidades institucionales innovadoras y creativas que permitirán complementar sus tradicionales competencias. Asumir un rol promotor del desarrollo integral y la dinamización de sus economías.

Evaluar su realidad local para implementar un conjunto de estrategias sociales, económicas, urbanas y tecnológicas que permitan desarrollar competitivamente su territorio, entendiendo que su objetivo fundamental será mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. Identificar y fortalecer su vocación económica productiva, impulsar las actividades económicas sostenibles que permitirán generar ingresos y fuentes de trabajo para la población.

Fundamental, la formación de los sectores más vulnerables con las capacidades necesarias para su desarrollo integral, manejo de tecnología y profundización de sus habilidades. Fomentar la activación e implantación de empresas de diversos niveles de las cadenas de valor; productoras de bienes y servicios complementarios, instituciones y organizaciones relacionadas.

Las nuevas políticas propuestas pondrán de relieve la importancia de la innovación, la creatividad, el incremento de la productividad, el fortalecimiento del capital humano, el aumento del valor agregado, la importancia de las micro y pequeñas empresas, del emprendimiento social y productivo, el aumento de la competitividad a través de la asociatividad empresarial y de la articulación productiva.

El renacer de nuestra economía dependerá de la capacidad innovadora, creativa y emprendedora de nuestra población y de la actualización y modernización de todas las instituciones públicas y privadas para adecuarse a los nuevos tiempos, para poder ofrecer respuestas oportunas demandadas por la sociedad civil.

El éxito de nuestra apuesta dependerá de la capacidad para repensarnos, redescubrirnos y atrevernos a emprender e innovar.

Debemos exigir la participación de aspirantes capacitados para la construcción de nuestro futuro.

Basta de improvisaciones

Tú decides!

 

Mérida, marzo de 2.026