Mérida, Abril Viernes 17, 2026, 03:14 am
Rafael de la Cueva paseó una oreja y destacó por su
toreo vertical y templado en la última eliminatoria del Circuito de Novilladas
de la Comunidad de Madrid, celebrada este sábado en San Agustín de Guadalix.
Una matinal en la que el viento condicionó los quehaceres de los dos
novilleros. El venezolano de la Escuela José Cubero “Yiyo” logró su trofeo en
el tercero, un novillo de Flor de Jara que repuso, pero tuvo nobleza en las
telas. Dos vueltas al ruedo dio Santiago López Ortega, que mostró disposición y
valor, con un lote que presentó muchas complicaciones.
Todo lo contrario le sucedió a Rafael de la Cueva. El sudamericano sorteó los dos animales que ofrecieron mayores posibilidades, aunque no de triunfo claro, del serio envío de El Retamar y Flor de Jara. Porque el de sangre Santa Coloma que hizo tercero tuvo buen fondo, sí, pero mostró viveza en los primeros tercios y tendió siempre a reponer en los engaños. Pedía mando en su embestida, y se lo dio el venezolano, que toreó siempre muy derecho, con verticalidad y sometiendo por abajo a su adversario. Destacaron un par de tandas, quizá tres, de derechazos templados y ganando siempre un paso al novillo para poder ligar con rotundidad. Terminó por luquecinas antes de volcarse sobre el morrillo para hundir el acero entero. Estocada certera que puso la oreja en su mano.
Previamente, abrió plaza un utrero fuerte y con volumen, alto y bastote, de El Retamar, que tuvo prontitud y casta. Lo cuajó De la Cueva con cadencia a la verónica y se ajustó por angostas saltilleras en el quite posterior. Después, la faena tuvo buenos pasajes, pues el venezolano pudo de nuevo correr la mano con solvencia y llegó al tendido. Toreo de figura erguida y basado también en la economía de movimientos. Firme con un novillo pronto y codicioso, que tuvo nobleza y buen fondo, pero no fue un carretón. Sin embargo, la estocada, algo perpendicular y suelta, necesitó de cuatro golpes de cruceta y se esfumó el trofeo. Dio la vuelta al ruedo.
El segundo estuvo a punto de arrollar de salida a López Ortega cuando quiso recibirlo con una larga cambiada. El de El Retamar cantó ya ahí su condición, pues apretó una barbaridad hacia los adentros. Tuvo picante el novillo, con disparo en cada embestida y tendiendo siempre a acostarse. López Ortega, que se lució en un vistoso quite de oro, mostró entrega y valor para tragar la exigencia de un oponente con muchas teclas. Pulió esas aristas el mexicano y logró extraer algún natural suelto de buen porte, limpio y con hondura. Meritorio todo. La espada cayó abajo e impidió que paseara un trofeo. Tras petición, dio una vuelta al ruedo.
Su segundo fue un cárdeno claro de Flor de Jara, lleno y con cuajo, que abría más la cara. Marcó con descaro las querencias en los primeros tercios, hasta el punto de no permitir el lucimiento de López Ortega con el percal en la mano. Ese defecto se mantuvo en la muleta del azteca, añadiendo una embestida corta y deslucida. Puso tesón y esmero el alumno del Citar-Anchuelo, pero no pudo armar una faena compacta. Su estocada, delantera y desprendida, tuvo efecto fulminante y dio otra vuelta al ruedo. / Ismael Del Prado - CULTORO
Escoltas del Papa León XIV impiden que dos
mujeres antitaurinas de PETA se le acerquen en Mónaco
Dos activistas contra las corridas de toros intentaron este sábado acercarse al papamóvil del papa León XIV durante su visita oficial a Mónaco, pero fueron interceptadas de inmediato por el dispositivo de seguridad, señala el diario EL MUNDO de Madrid, en su edición de este domingo.
FICHA
DEL FESTEJO
Novillos
de El Retamar y Flor de Jara (3.º y 4.º), desiguales pero serios
de presentación. El 1.º, encastado, buen novillo, pronto, repetidor y con celo;
el 2.º, exigente y con carbón, tendió a vencerse en el viaje y a reponer,
apretó mucho hacia dentro; el 3.º, con movilidad, tuvo nobleza, aunque repuso
en la muleta; y el 4.º, que marcó mucho las querencias, con poco recorrido.
Rafael
de la Cueva, de verde bandera y oro: vuelta al ruedo tras aviso y
oreja.
López
Ortega, de lila y oro: vuelta al ruedo en ambos.
Plaza de
Toros Antonio Ronda, en San Agustín de Guadalix (Madrid). Última clasificatoria
del Circuito de Novilladas de la Comunidad de Madrid. Un cuarto de entrada.