Organizaciones de derechos humanos califican el caso como parte de un “patrón de puerta giratoria”, en el que se liberan a personas con medidas cautelares y luego se las detiene nuevamente.
Sixto José Salamanca Jiménez era funcionario de la Policía del estado Sucre y fue detenido el 13 de diciembre de 2019 mientras se encontraba de guardia en un punto de control. Agentes de la policía estadal y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) lo trasladaron.
El entonces ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, presentó públicamente el caso el 14 de diciembre de 2019 como la operación “Venezuela Honor y Gloria 2019”. Según la versión oficial, se trataba de un plan para asaltar dos instalaciones militares en Cumaná, estado Sucre: el Cuartel General Gran Mariscal Sucre y el Comando 53 de la Guardia Nacional Bolivariana.
El gobierno vinculó a los detenidos con un supuesto complot dirigido por figuras opositoras, entre ellas Leopoldo López y Juan Guaidó, e involucró a un grupo de WhatsApp y a supuestos contactos con el entonces diputado Fernando Orozco (alias “Oro Negro”). Las autoridades afirmaron que los capturados, entre ellos Salamanca y José Miguel Yeguez, habían confesado su participación.
El supuesto ataque nunca se ejecutó. Salamanca y otros nueve funcionarios policiales y militares (la mayoría de Sucre y Anzoátegui) fueron acusados de delitos de conspiración, terrorismo y asociación para delinquir. Permanecieron varios años en prisión preventiva, principalmente en el Rodeo III.
Con información de Efecto Cocuyo