Mérida, Octubre Domingo 04, 2026, 05:11 pm
Prensa Arquidiócesis de Mérida
En
continuidad con su segunda visita a la Arquidiócesis de Mérida, el nuncio
apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega Martín, recorrió el viernes 2
y sábado 3 de octubre los Pueblos del Sur, donde fue recibido por las
comunidades en distintos puntos del trayecto, en una jornada marcada por la fe,
la alegría y el encuentro fraterno.
El
recorrido comenzó en Las González, donde el representante pontificio compartió
con la feligresía; luego fue recibido en la capilla de la comunidad de San José
del Sur.
En este
lugar, los habitantes le brindaron un homenaje con cantos, coplas y una muestra
de las comidas y frutos de la región.
Monseñor
Ortega expresó la alegría y la expectativa de iniciar su recorrido por el
rincón sureño, donde está muy presente el patronazgo de los grandes santos de
la Iglesia, como San José, custodio y guardián del tesoro de Dios.
Posteriormente, continuó su camino hacia el Cristo del
Páramo Piedra Pirela de Mucutuy, donde impartió la bendición a esta imagen,
expresión de la fe y devoción de las comunidades de la zona.
La jornada prosiguió con el recibimiento en la comunidad de
La Veguilla y, posteriormente, con la llegada a Mucutuy, donde el Nuncio fue
acogido con una cabalgata a su entrada a la población.
En Mucutuy, monseñor Ortega Martín fue recibido en la
parroquia San Antonio de Padua, donde presidió la Eucaristía Pontifical,
acompañado por el clero y la feligresía. La presencia del representante del
Santo Padre permitió a la comunidad vivir un momento de encuentro y comunión
con la Iglesia universal.
En esta parroquia se develó una placa en su honor en la
entrada del templo parroquial y dejó su huella permanente al sembrar un
emblemático árbol de jacaranda en la plaza del pueblo. Además, bendijo el nuevo
relicario que resguardará la reliquia del santo patrono de la parroquia.
El recorrido continuó con el recibimiento y la bendición en
la comunidad de San Miguel de Mucutuy, en el monumento en honor a San José
Gregorio Hernández, para luego proseguir hacia La Ensillada, donde los
habitantes también dieron la bienvenida al Nuncio Apostólico.
Posteriormente, monseñor Ortega Martín llegó a Mucuchachí,
siendo recibido por la comunidad y el párroco en la entrada de la población.
Allí continuó el encuentro con la feligresía en la parroquia San José de
Mucuchachí, donde los fieles expresaron su alegría por la visita, y monseñor
Alberto Ortega impartió la bendición al finalizar la hora santa.
La ruta siguió hacia Chacantá, donde nuevamente fue recibido
por la comunidad, y posteriormente hacia la aldea La Tendida, otro de los
puntos contemplados en este recorrido por los Pueblos del Sur.
Finalmente, el nuncio apostólico llegó a Canaguá, donde fue
recibido por las autoridades en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de
Canaguá, culminando la jornada del viernes con este encuentro en una de las
comunidades que forman parte de este arciprestazgo de la Arquidiócesis de
Mérida y donde el diplomático vaticano fue condecorado como huésped ilustre y
recibió las llaves del municipio Arzobispo Chacón.
La visita continuó el sábado 3 de octubre con la
celebración de la Eucaristía en Canaguá, en compañía de los sacerdotes del
arciprestazgo Virgen del Carmen.
En su homilía, destacó la necesidad de fortalecer la
oración por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa, ya que de estos
territorios han sido numerosos los sacerdotes consagrados en la arquidiócesis.
Para concluir su predicación, agradeció a los pobladores
sureños por la calidez, la cercanía y el cariño que expresaron a Su Santidad el
papa León XIV.
«Que dicha siento por estar en medio de las montañas
merideñas. Esta es una tierra fecunda y cálida, donde sus habitantes son
fermento de una humanidad que se reconcilia con Dios diariamente», concluyó
monseñor Ortega.
Gente buena, piadosa y trabajadora.
La visita a Canagua terminó con una exposición cultural y
gastronómica, donde se congregaron representantes de todas las parroquias, para
ofrecer un recorrido por la historia de una tierra que se forjó con el trabajo
y el esfuerzo de los habitantes del rincón sureño de Mérida.
Posteriormente, el nuncio apostólico se trasladó hasta la
parroquia Jesús de la Divina Misericordia de El Molino, donde prosiguió su
encuentro con las comunidades de los Pueblos del Sur.
Allí bendijo a la comunidad con Jesús Sacramentado al
culminar una hora santa cargada de emotividad y fervor.
A lo largo del recorrido, monseñor Alberto Ortega Martín
compartió con las comunidades y transmitió el saludo y la cercanía del papa
León XIV, animando a los fieles a continuar viviendo su fe y fortaleciendo la
comunión con la Iglesia
Este recorrido forma parte de la segunda visita de monseñor
Alberto Ortega Martín a la Arquidiócesis de Mérida, durante la cual ha venido
acercándose a las distintas comunidades, parroquias y realidades pastorales de
la Iglesia merideña, en un camino de encuentro y comunión con el pueblo de
Dios.