Mérida, Octubre Lunes 12, 2026, 06:51 pm
Jorge Villet Salas
La crisis de la vialidad agrícola en los Pueblos del Sur del estado
Mérida mantiene en emergencia a los productores de la región. Así lo denunció José
Luis Guillén, productor de la parroquia El Molino de Canaguá, dirigente gremial
del municipio Arzobispo Chacón y subdirector del rubro hortalizas de la Confederación
Nacional de Agricultura de Venezuela (FEDEAG), quien advirtió que las
carreteras rurales se encuentran en estado de colapso, con puentes destruidos,
alcantarillas obstruidas y tramos completamente intransitables.
Guillén explicó que las vías que conectan los municipios Tovar, Guaraque,
Sucre y Arzobispo Chacón, así como los accesos desde Campo Elías por el puente
Chichuy, San José de Acequias, Mucutuy, Mucuchachí y Chacantá, presentan un
deterioro que impide el traslado de cosechas y productos hacia los centros de
distribución. La situación se extiende incluso a sectores del municipio Sucre,
como El Cambur, Los Amarillos, Quirorá, San Pablo, San Antonio y La Labranza,
donde los caminos de penetración agrícola están prácticamente destruidos.
El dirigente señaló que, ante la ausencia de mantenimiento oficial, los
propios productores han asumido la reparación de algunos tramos mediante combites
comunitarios, limpieza de barrancos y uso de maquinaria prestada. Mencionó el
caso del Páramo de las Coloradas, vía que comunica San Isidro Alto con El
Molino, donde los agricultores han logrado mantener unos 11 kilómetros de
carretera gracias al esfuerzo colectivo.
Guillén subrayó que la producción de los Pueblos del Sur como hortalizas,
café, leche, queso y carne abastece no solo al estado Mérida, sino también a
otras regiones del país. Sin embargo, el deterioro de las vías amenaza con
paralizar la actividad económica y poner en riesgo la seguridad alimentaria.
“Los productores estamos haciendo lo imposible por mantener abiertas las
rutas agrícolas, pero necesitamos la intervención urgente de los gobiernos
municipales, regional y nacional”, enfatizó el dirigente, quien también
representa al Gremio de Camioneros de los Pueblos del Sur.
La denuncia de Guillén refleja una realidad que se repite en toda la zona
sur merideña: caminos abandonados, transporte limitado y comunidades
productoras aisladas. La falta de inversión en infraestructura vial se ha
convertido en un obstáculo para el desarrollo agrícola y para la vida cotidiana
de cientos de familias que dependen de la tierra y del trabajo rural.