Mérida, Septiembre Lunes 21, 2026, 11:10 am
La encargada del interinato de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, aterrizó este lunes en el aeropuerto internacional de Teterboro, al servicio de Nueva York y Nueva Jersey. Su misión: liderar la delegación nacional en el 81.° Período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
A su llegada, Rodríguez fue recibida por John Barrett, encargado de negocios de la embajada estadounidense en Venezuela, y miembros de la delegación venezolana, incluyendo al vicepresidente sectorial de Economía, Calixto Ortega, y al viceministro primero de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, Oliver Blanco.
La intervención de Rodríguez ante la ONU se centrará en una serie de encuentros y sesiones que buscan afianzar los lazos de cooperación estratégica y la diplomacia de paz que promueve Venezuela. La agenda también abordará áreas clave del multilateralismo, el desarrollo sostenible y la gestión conjunta de asistencia técnica con diversas agencias de la ONU.
Este evento marca una etapa de reincorporación de Venezuela a la dinámica diplomática global. En un gesto que subraya su estatus, la presidenta Rodríguez figura en el documento oficial de la ONU como Jefa de Estado (HS). Su participación está programada para el próximo 24 de septiembre.
Hay un sector amplio de politólogos y analistas en torno de lo que sucede en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro la madrugada del pasado 3 de enero, que combate con su narrativa el negacionismo de quienes aún confían en Donald Trump para recuperar la democracia en Venezuela.
Y lo hacen con la base del discurso pragmático y protector del presidente estadounidense a la figura de Delcy Rodríguez, arropando indirectamente a quienes relevaron al heredero político de Hugo Chávez tras la incursión militar norteamericana en Miraflores.
Por ello, la confirmación de un breve encuentro por parte de la Casa Blanca, del mandatario con Rodríguez mañana martes, en la víspera de su presentación en la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pareciera formar parte de un guión ya pre-establecido en el marco del saqueo de las riquezas de Venezuela y el secuestro de la soberanía. Solo eso.
Una fuente de la administración Trump, en una conversación con periodistas en Washington, precisó que será en formato “pull aside”. Es decir, no se plantea de momento como una reunión bilateral formal, con delegaciones sentadas, agenda propia y comparecencia conjunta, sino como un encuentro más breve y menos protocolario entre ambos dirigentes aprovechando que coincidirán en Nueva York.
Según David Alandete, periodista de ABC de España, el formato no resta importancia política al encuentro.
Será el primer cara a cara entre Trump y Rodríguez y la señal más clara hasta ahora de la relación que Washington ha sumado con la cabeza del régimen venezolano desde la captura de Nicolás Maduro”, señala el comunicador.
Para Walter Molina, politólogo venezolano en Buenos Aires, la estrategia de los asesores de Trump no resulta nada certera.
La lógica de esto es enviar un mensajes a enemigos como Irán, para mostrar cómo trata a quienes se les arrodilla. Pero eso no va a restar todo lo negativo del encuentro, de la foto y del apoyo a una socialista, criminal, ilegítima y enemiga de Estados Unidos y el mundo libre. Pesará mucho. Y pesará para mal”, advierte.
Los venezolanos están en contra de lo que sucede entre Trump y los Rodríguez y los indicadores tras el anuncio del mega acuerdo petrolero, registrado hace casi tres semanas, lo evidencian, según Édgar Gutiérrez, consultor político y experto en campañas electorales, quien difundió un artículo en substak, titulado “¿Oil for freedom?” Not yet.
En el análisis, Gutiérrez resalta la tendencia que parece sugerir es que la relación entre Washington y Miraflores se está afianzando, que para Trump está luciendo más cómodo lidiar con el régimen, con los Rodríguez como estandarte, y dejar la democracia para mucho después, si es que es el caso.
El país está comenzando a dar signos de que esta forma de pagar esa transacción petrolera no solo está siendo más costosa de lo que desearían, sino que además no percibe ninguna contraprestación en lo político”, destaca el politólogo.
Gutiérrez detalla el impacto entre los venezolanos. Resalta las señales de cómo se han metabolizado en la opinión pública estos eventos y como no se traducen, precisamente, en un masivo apoyo como el que desearía Trump y sobre todo, Marco Rubio. “Hay señales de intoxicación”, advierte. Y añade que los venezolanos están dispuestos a pagar por su libertad y su democracia, pero no a cualquier precio.
Gutiérrez se refiere a la reciente encuesta de la firma Atlas Intel que reveló que Trump cayó 21 puntos en favorabilidad desde comienzos de agosto y por primera vez en 2026 hay una opinión más negativa que positiva sobre su figura.
Esto, claro, debe importarle muy poco o nada, pues su interés es que sean los inversionistas los que sigan apoyándolo, no los venezolanos”, señala el consultor político, quien destaca además el desplome en las simpatías hacia Rubio, secretario de Estado, con una caída más pronunciada, pues se desploma 24 puntos y también él ahora es percibido de manera más negativa que positiva.
“Para Rubio, esto sí podría ser un poco más delicado, porque hay un flanco en su estado natal de Florida que debe fortalecer y este saldo reputacional no le ayudaría. Los venezolanos en Florida no deciden una elección presidencial, pero el caucus cubano-americano sí le puede hacer mucho daño en sus futuras aspiraciones”, rescata.
Desde Navarra, España, Carmen Beatriz Fernández, PHD en Comunicación Pública y consultora política en Dataestrategia, recuerda que si bien Trump se encuentra en campaña electoral, resulta muy audaz sacarse una foto con Delcy a un mes de las elecciones de medio término.
En sus palabras, a su elector base, el MAGA (Make America Great Again) le vende su mayor éxito geopolítico: hacerse con las reservas petroleras más grandes del planeta y dejar de depender por 100 años de países del norte de África, conflictivos e inestables.
Expulsa a rusos, chinos e iraníes de Venezuela y mantiene a raya a Europa. Se vende ante su audiencia fundamental como el hombre de negocios que ha hecho un negocio espectacular a costa de la democracia de Venezuela”, plantea en un breve análisis en la red social X.
Sin embargo, Fernández explica que hay otra audiencia, también muy importante, que es la que terminó de darle la victoria en 2024. “El voto latino es switcher. Fue en 2024 el segmento electoral que más cambió su voto y viró de demócratas a republicanos”, precisa. “Pareciera que Trump no está cuidando a este elector: el voto latino, que valora muy negativamente la foto con Delcy”.
Pese a esta percepción, el carácter impredecible del líder republicano deja abierta la posibilidad de una acción impredecible: “Trump todavía puede sacarse un conejo de la chistera, como el anuncio de un cronograma electoral o un anuncio de vuelta a casa de María Corina Machado. Quizás ambas”.
Jesús Romero, experto en análisis e inteligencia política, va en esa misma corriente y no descarta que la reunión, entre el presidente estadounidense y la presidenta encargada sea para comprimir el tiempo de la transición, establecer fecha para elecciones y fijar condiciones de seguridad para el regreso de MCM a Venezuela.
Se trata de una reunión que según los portavoces de la Casa Blanca será informal, pequeña. “No tiene que ver con el discurso de las Naciones Unidas”, precisa Romero, quien califica a Delcy como una “colaboradora eficaz”, pero que deja claro que tiene poco que llevarle a Trump. “¿Qué puede traer ella? Absolutamente nada. Solo apuesta por sus intereses. Quiere preservar el pellejo de la ayuda temporal”, insiste. “Solo lleva las directrices de la Casa Blanca”, plantea.