Mérida, Julio Domingo 05, 2026, 05:18 pm
En el Día del Arquitecto, celebrado este 4 de julio de 2026, la decana encargada de la Facultad de Arquitectura y Diseño Industrial de la Universidad de Los Andes (Fadula), profesora Luzmila Trujillo, instó a los profesionales a asumir una "ética constructiva que proteja la vida" frente a los desafíos sísmicos y tecnológicos actuales, y advirtió sobre el uso ético de la inteligencia artificial en el diseño.
Tomando como punto de partida la geografía andina, Trujillo señaló que hablar de arquitectura desde Mérida obliga a mirar el oficio como un puente entre la memoria y el futuro. Una mirada que cobra mayor relevancia tras los recientes eventos sísmicos registrados el 24 de junio de 2026, los cuales evidenciaron la vulnerabilidad del territorio.
"Ante esta realidad, el papel del arquitecto en sus diferentes facetas —como diseñador, planificador urbano, investigador y docente— adquiere una dimensión de máxima responsabilidad. Ya no se trata solo de la composición, de esa delicada alquimia donde la geometría se encuentra con la poesía; se trata de una ética constructiva que proteja la vida", enfatizó.
Un balance entre memoria histórica y futuro
Para la decana encargada de Fadula, la arquitectura contemporánea en Venezuela debe alejarse de la "arrogancia formal" para convertirse en un ejercicio de escucha y rigor técnico, con una profunda conciencia sísmica y ambiental. En ese sentido, destacó la importancia de salvaguardar el patrimonio edificado, definiéndolo no como un museo estático, sino como el testimonio vivo de la identidad nacional.
Asimismo, Trujillo abordó los retos de la era contemporánea, marcados por las exigencias globales de sostenibilidad, innovación y la vertiginosa transformación digital.
El desafío ético de la inteligencia artificial
Al referirse a la irrupción de las nuevas tecnologías, Trujillo advirtió sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) en el diseño arquitectónico. Si bien la reconoció como una herramienta potente para optimizar y proyectar el espacio, subrayó el dilema ético que representa para el gremio.
"La IA puede procesar infinitos datos y generar formas audaces, pero carece de alma, de memoria histórica y de empatía social. Corresponde al arquitecto, desde su ética y sensibilidad humana, guiar estas herramientas para que sirvan al bienestar común y no destruyan nuestra identidad", aseveró.
Compromiso desde las aulas de la ULA
Finalmente, Trujillo ratificó el compromiso de la ULA en la formación de profesionales capaces de responder con madurez a las complejidades de la geografía y las demandas del porvenir.
Con palabras de reconocimiento a los profesores, estudiantes y colegas que "construyen país desde la resiliencia", concluyó felicitando al gremio en su día y recordando que la arquitectura, más allá de diseñar espacios, "edifica el escenario donde la vida misma transcurre segura". (Prensa ULA. Narcy Delgado/CNP: 12.175).