Mérida, Agosto Lunes 31, 2026, 01:25 am
El Dr. Gerardo Moreno es un
médico formado en valores humanistas y cristianos. Desde sus primeros años en
colegios salesianos y franciscanos, y más tarde en el colegio de La Salle,
aprendió que la fe, la fraternidad y el servicio son principios que deben guiar
toda acción profesional. “La fe para seguir adelante ante la adversidad, la
fraternidad con nuestros semejantes y la vocación de servicio marcaron mi
camino desde joven”, recordó al iniciar esta larga y motivante
conversación.
Su paso por la Universidad
de Los Andes (ULA) consolidó esa visión y, en ese sentido, sostuvo que “la
ULA ha sido un pilar fundamental en mi formación. Tuve profesores emblemáticos,
reconocidos nacional e internacionalmente, que me inculcaron el rigor académico
y el amor por la medicina”, afirmó con orgullo.
Una vocación que nació en
la infancia
Desde niño, Moreno tuvo
claro su destino. Se detuvo un momento, respiró profundamente y recordó que “mi
madre siempre decía que del único que sabía qué sería en la vida era de
Gerardo, porque siempre estaba relacionado con la Medicina”, comentó entre
risas, dejando salir el aire contenido luego de esa frase llena de recuerdos.
Su primer microscopio, regalo de primera comunión, fue el punto de partida de
una curiosidad científica que se transformó en carrera de vida “aún lo
guardo como testimonio de mi rigurosidad por la ciencia médica”, exclamó.
Durante su servicio social,
vivió experiencias que marcaron su visión comunitaria. “En la zona de Las
Virtudes, en el sur del Lago de Maracaibo, aprendí que el médico no solo cura,
sino que escucha, acompaña y construye junto a la comunidad. Esa interacción
con líderes locales y con la gente me enseñó que la Medicina también es gestión
social”.
Liderazgo académico y
visión universitaria
Su trayectoria dentro de la
facultad de Medicina ha sido extensa. Participó en la Comisión Curricular, en
el Consejo de Vigilancia de la Caja de Ahorros de los Profesores, y en la
seccional Medicina de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los
Andes (Apula). “Cada experiencia me enriqueció profesional y personalmente,
reafirmando mi compromiso con la excelencia académica y el servicio público”,
señaló.
Como Decano, enfrentó retos
complejos y aprendió que el liderazgo universitario se construye con diálogo y
respeto. “La Universidad es un espacio de diversidad ideológica y humana. Mi
tarea fue escuchar, integrar y respetar todas las voces. El diálogo es la base
de la convivencia académica”, sostuvo.
Docencia, investigación y
servicio: tres pilares inseparables
Especialista en Anatomía
Patológica, cuando llegó a la Universidad, lo motivó grandemente la posibilidad
de desarrollarse en el ámbito académico y realizó, en conjunto con otros
profesores, una serie de trabajos relacionados con el rendimiento estudiantil,
en donde siempre intentaron revisar aspectos relacionados con el rendimiento y
la prosecución estudiantil. “La docencia no es solo transmitir conocimiento,
sino motivar. Hay que invitar a los jóvenes a continuar, a no perder la energía
ni la esperanza, porque mañana siempre habrá un día mejor”, expresó con la convicción
de quien cumple con su deber, ama su profesión y entiende a las nuevas
generaciones en esta época de cambio y complejidad.
Para él, la relación entre
docencia, investigación y servicio social define la esencia de la facultad de
Medicina. “Nuestro conocimiento se comparte con las comunidades. Las
carreras de salud tienen una interacción vital con la sociedad, y eso debemos
fortalecerlo cada día”.
Una propuesta para la
nueva etapa de la Facultad
Moreno considera que el
principal desafío institucional es reconstruir la relación entre los decanatos
y las autoridades centrales. “Solo una gestión armónica entre rectorado,
vicerrectorados y decanatos permitirá que profesores, estudiantes y
trabajadores desarrollen sus acciones con eficacia y sentido de pertenencia”.
Su propuesta se centra en la
unidad, la reinstitucionalización y la excelencia académica. “Creo en la
universidad autónoma venezolana, en su gente y en su capacidad de superar las
adversidades. Somos el reflejo de un equipo comprometido con el futuro de la
Medicina ULA”.
Fe, familia y compromiso
humano
La fortaleza espiritual y el
entorno familiar son su soporte cotidiano. “Pido a Dios salud y
entendimiento para seguir adelante. Mi esposa, mis hijas, mis hermanos y mis
amigos son mi impulso diario. Ellos me recuerdan que el liderazgo universitario
se ejerce con humildad y empatía”.
Ahonda el tema reiterando
que se enriquece cuando interactúa con profesores, empleados, obreros y
estudiantes que dan diariamente su opinión sobre lo que es el parecer, o el
acontecer diario de ellos, “para mí es fundamental ese tipo de interacción y
pido siempre a Dios para que el entendimiento se visualicen en el día a día
rumbo a buscar soluciones para los conflictos que en un momento determinado se
puedan presentar y, como consecuencia, buscar maneras para mejorar diariamente
la Universidad, y el entorno colectivo, social”, sostuvo el Dr. Moreno.
Mirada hacia el futuro
Con visión estratégica,
Moreno plantea una universidad abierta a alianzas interinstitucionales y al
desarrollo científico-tecnológico. “La medicina venezolana debe apoyarse en
convenios con instituciones públicas y privadas para fortalecer la
investigación y la formación de excelencia. El futuro está en la cooperación y
en la innovación”.
Al ser consultado sobre por
qué apoyar a Gerardo Moreno en su aspiración de transformación universitaria respondió
con firmeza y claridad: “Quien decida apoyarnos estará respaldando a un equipo
de amigos comprometidos con la Universidad, con la docencia y con la dignidad
del trabajo académico”. Al cerrar su intervención, subrayó que su mensaje es
sencillo y contundente: unidad, excelencia y servicio como ruta hacia una
facultad de Medicina sólida, moderna y humana. /Prensa GM /CNP 11842 / CNP
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