Mérida, Septiembre Domingo 06, 2026, 06:40 am
La Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés) emitió un fallo judicial que podría traer implicaciones para los venezolanos que buscan asilo en Estados Unidos. El ente revocó la decisión de un de inmigración que había concedido protección a una migrante venezolana identificada como opositora y pidió revisar si, luego de la captura de Nicolás Maduro, la solicitante sigue enfrentando amenazas concretas que sustenten su temor a persecución.
Este pronunciamiento derivó del recurso presentado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) contra la concesión de asilo de la ciudadana, reseñó El País. En el mismo se recuerda que, tras la captura de Maduro y la transferencia de poder a Delcy Rodríguez, se debe revisar si está vigente el argumento del solicitante.
Cabe destacar que esta decisión no establece que Venezuela ahora sea un país seguro o que los venezolanos deban perder sus casos de asilo. Sin embargo, obliga a los jueces de inmigración a incorporar el nuevo escenario político al analizar las circunstancias particulares de cada solicitante.
Casos de asilo para venezolanos
El proceso pudiera convertirse en un argumento favorable al gobierno en los procesos pendientes por resolver. Los jueces podrán cuestionar si una persona que huyó de Venezuela por su oposición al régimen de Maduro enfrenta los mismos riesgos en la actualidad.
De esta forma, las respuestas dependerán de las circunstancias de cada caso. Es decir, se deberá contemplar quién perseguía al solicitante, qué instituciones o grupos participaron en la persecución, si estos siguen en el poder o si existe evidencia de interés en mantener la persecución.
Este fallo se da en un momento delicado para miles de venezolanos que han perdido el Estatus de Protección Temporal (TPS) y el parole humanitario. La clave para quienes recurran al asilo será demostrar que el peligro que representaba el régimen de Maduro persiste luego del 3 de enero. Para demostrarlo, deben presentar pruebas de amenazas, persecución pasada, vigilancia, torturas, detenciones, vínculos con grupos que permanezcan activos o cualquier otra circunstancia que demuestre un riesgo.
El fallo de la BIA demuestra que la desaparición de un régimen no necesariamente elimina un temor fundado, especialmente si los perseguidores conservan influencia o si quienes sustituyeron al régimen mantienen el mismo interés persecutorio. El regreso de políticos opositores que permanecían en el exilio y las excarcelaciones de presos políticos son parte de las valoraciones de los jueces.
Por otra parte, el estancamiento económico o las dificultades presentadas por el doble terremoto del 24 de junio son circunstancias que pueden reforzar los casos.
Los tribunales de inmigración de Estados Unidos siguen acumulando millones de solicitudes de asilo pendientes de resolución. A finales de junio pasado, la cifra ascendía a 2.310.698 casos, según datos recopilados por Asylum Tracker. Con respecto a los venezolanos, los registros contabilizaban hasta julio 145.989 casos revisados con una tasa de aprobación del 9,8%.
Con información de El Nacional