Mérida, Septiembre Jueves 17, 2026, 05:37 am

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Por Richer Dávila

Mercados Municipales de Mérida: De Carga Presupuestaria a Motores de Desarrollo Sostenible por Richer Dávila



Mercados Municipales de Mérida: De Carga Presupuestaria a Motores de Desarrollo Sostenible por Richer Dávila

Considerados históricamente como el corazón latente de un pueblo, los mercados trascienden la simple compra y venta de alimentos: resguardan la identidad, los saberes y la memoria viva de nuestra gente. Los recintos de Mérida son el reflejo más fiel de esa riqueza cultural. Sin embargo, para proyectar a nuestra ciudad hacia el futuro, resulta indispensable transformar esa fuerza latente en una realidad sostenible, superando de una vez por todas un esquema burocrático e ineficiente para migrar hacia un modelo de Mercados Inteligentes y Sostenibles, respaldado por una gerencia técnica profesional y una gestión descentralizada.

 

La Mérida posible exige asumir estos recintos como activos económicos estratégicos y no como un dolor de cabeza presupuestario. Es responsabilidad ineludible de la gestión municipal reconocerlos como equipamientos urbanos y patrimoniales de primer orden. La ciudad merece espacios limpios, seguros y dinámicos, adaptados a las exigencias de hoy mediante infraestructura renovada, reglas claras y un ejercicio de administración transparente.

 

Inversión, modernización y arraigo social

 

Transformar no significa privatizar ni arrebatarle el alma a nuestras tradiciones. Esta propuesta busca convocar la inversión del sector privado sin poner en riesgo la titularidad pública ni el profundo valor social de estos lugares. La meta es clara: convertir recintos emblemáticos como el Mercado Artesanal, el Mercado Periférico, el Mercado Murachí, el Mercado Clemente Lamus y el Mercado Jacinto Plaza en modernos centros comerciales comunitarios de proximidad.

 

Buscamos adaptar la oferta comercial a los nuevos hábitos de consumo sin perder esa calidez del trato personalizado que nos caracteriza. Con ello, estos recintos dejarán de ser simples puntos de abastecimiento para consolidarse como motores del desarrollo local y auténticos referentes del turismo merideño.

 

La co-gestión como respuesta a la ineficiencia

 

El cambio estructural que proponemos requiere un enfoque integral fundado en tres pilares: modernización de infraestructura, innovación tecnológica y una administración mixta y co-gestionada. La clave para superar la ineficiencia histórica consiste en separar la propiedad del bien (pública) de su operación cotidiana (comunitaria y privada).

 

Este modelo de gestión descentralizada se sostiene en cuatro bases operativas:

 

Juntas de Administración democráticas: Cada mercado contará con una junta integrada por los propios adjudicatarios de cada sector (víveres, carnes, artesanía, gastronómico), elegidos democráticamente por sus pares. Tendrán autonomía operativa para decidir sobre la logística, el mantenimiento y la promoción comercial del recinto.

 

Tutela municipal y salvaguarda pública: La Alcaldía conserva la titularidad de los inmuebles y contará con un representante con derecho a veto, circunscrito únicamente a tres áreas estratégicas: cambios en el uso del suelo, cumplimiento de normas de salubridad y seguridad física.

 

Autonomía financiera y agilidad: Los adjudicatarios aportarán una cuota de condominio calculada según el metraje y uso de su local, tal como opera en cualquier centro comercial. Estos recursos irán directo a una cuenta propia de la Junta —sin pasar por la burocracia de la tesorería municipal— para resolver de inmediato el mantenimiento, la limpieza, la seguridad privada y el mercadeo.

 

Reinversión garantizada: La tasa que perciba el Municipio por el aprovechamiento del espacio público tendrá un destino normado: un porcentaje obligatorio deberá reinvertirse directamente en obras de gran envergadura dentro de la misma infraestructura.

 

Es hora de dar el paso. Los mercados de Mérida deben volver a ser los centros más vibrantes de nuestro comercio, cultura y vida comunitaria, combinando la eficiencia de la empresa privada con la firme protección del patrimonio de todos los merideños.

 

¡Por la Mérida que nos pertenece, lo haremos bien!