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Por Sadcidi Zerpa de Hurtado

Acerca de la recuperación económica y comercial de Venezuela por Sadcidi Zerpa de Hurtado



Acerca de la recuperación económica y comercial de Venezuela por Sadcidi Zerpa de Hurtado

El colapso institucional y monetario experimentado por Venezuela tras el shock de precios de materias primas en 2014 constituye la crisis socioeconómica más severa registrada en América Latina durante los últimos ochenta años. La consolidación de un modelo estatista e intervencionista, caracterizado por la erosión sistemática de los derechos de propiedad, la centralización de la asignación de recursos y el desfinanciamiento del gasto público extrapresupuestario, desencadenó una bancarrota fiscal acelerada al contraerse la renta petrolera. Desde la perspectiva de la economía política institucional y la teoría económica, la crisis ilustra con crudeza la advertencia de Ludwig von Mises: cuando la planificación estatal reemplaza al sistema de precios de mercado, se destruye la función informativa indispensable para la coordinación intertemporal de los agentes económicos. Esta distorsión estructural de la matriz productiva forzó a la sociedad venezolana a desarrollar mecanismos informales de preservación de valor y supervivencia económica.

En un esfuerzo por entender los efectos de dicha distorsión en materia monetaria, cambiaria y comercial, el artículo titulado Venezuela’s economic recovery of 2019-2025: De facto dollarisation and the limits of commercial expansion (Mora, J. U., Acevedo, R., & Hurtado, 2026), disponible en: https://doi.org/10.32992/rb6e8242 , demuestra que Venezuela es un caso paradigmático de colapso monetario inducido por la pérdida absoluta de autonomía y credibilidad del Banco Central de Venezuela, en la medida que la dolarización de facto venezolana no respondió a un programa oficial de estabilización ni a una reforma institucional de la oferta monetaria, sino a un proceso de ajuste espontáneo impulsado por la demanda y las necesidades de supervivencia de los agentes privados.

También demuestra que el dinamismo comercial registrado en el país entre 2019 y 2025 fue una paradoja macroeconómica de consumo sin acumulación de capital. Donde la proliferación de bodegones, concesionarios de vehículos de lujo y supermercados de alta gama coexistieron con una infraestructura productiva devastada y una inversión neta negativa. Lo que condujo a un esquema de flexibilización comercial y tolerancia del dólar sin medidas orientadas al libre mercado, sino a través de decretos en materia económica para la supervivencia política del Gobierno. Abriéndose espacios al sector importador privado solo en la medida en que no desafíe el poder político, omitiendo deliberadamente la restitución del Estado de Derecho, la independencia judicial y las garantías constitucionales sobre la propiedad.

Además, del análisis macroeconómico e institucional para el período en estudio, se concluye que la expansión comercial urbana en Venezuela no constituye una recuperación estructural, sino un espacio de consumo segregado y altamente vulnerable a shocks externos. En otras palabras, ante la ausencia de formación bruta de capital y esfuerzos de reconstrucción institucional, la desregulación de la actividad comercial solo sirvió de oxígeno para los consumidores y no revirtió el colapso evidente en el país. La superación definitiva de la crisis exige reformas institucionales profundas, centradas en la restitución de garantías constitucionales, la protección irrestricta de los derechos de propiedad y la reconstrucción de la estabilidad monetaria, en lugar de arreglos regulatorios informales.

De esta forma, la realidad venezolana analizada en el artículo ilustra que cuando las instituciones formales colapsan, la sociedad desarrolla mecanismos informales de supervivencia que pueden simular estabilidad a corto plazo, pero que nunca pueden sustituir al andamiaje institucional que hace posible el crecimiento económico sostenido y la prosperidad compartida.

@zerpasad