Mérida, Octubre Miércoles 21, 2026, 06:18 pm

Inicio

Opinión



Diario Frontera, Frontera Digital,  Opinión, ,Por Jorge Pérez,BESS y Generación Fotovoltaica Nodal: 
“La estrategia de choque y estabilización permanente para el Sistema Eléctrico Nacional”
Por: Jorge Pérez (*)
Por Jorge Pérez

BESS y Generación Fotovoltaica Nodal: “La estrategia de choque y estabilización permanente para el Sistema Eléctrico Nacional” Por: Jorge Pérez (*)



BESS y Generación Fotovoltaica Nodal: “La estrategia de choque y estabilización permanente para el Sistema Eléctrico Nacional” Por: Jorge Pérez (*)

La reconstrucción del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en Venezuela suele plantearse desde una perspectiva tradicional y rígida: la recuperación multimillonaria de los megavatios del Bajo Caroní, la rehabilitación integral del corredor de transmisión de 765 kV, 400 kV y sus troncales de 230/115 kV, la reactivación del parque térmico del centro-occidente y la culminación de desarrollos hidroeléctricos como el complejo Uribante-Caparo (desarrollo La Vueltosa). Sin embargo, les invito analizar algunas consideraciones de vanguardia desde la siguiente estructura:

Introducción: Superar la parálisis y el racionamiento por las "Grandes Obras"

​Si bien estas grandes obras que cité en principio representan la columna vertebral indispensable para el desarrollo de mediano y largo plazo, su ejecución requiere años de trabajo, un volumen masivo de financiamiento y una reestructuración profunda de las instituciones. Pretender que el país espere la conclusión de este mega-plan mientras sufre racionamientos diarios que destruyen la economía es un error de diagnóstico y de gestión.

​En paralelo, es imperativo cortar con el ciclo de ineficiencia y opacidad que ha caracterizado la supuesta "recuperación térmica" del país. Es ético y técnicamente obligatorio someter primero el parque térmico nacional (especialmente en Zulia, Lara, Carabobo y Los Andes) a una auditoría rigurosa y pragmática: solo deben intervenirse aquellas unidades que sean realmente recuperables. Aquellas plantas que han servido históricamente como barriles sin fondo para la corrupción y el drenaje inútil de recursos públicos deben ser descartadas o sustituidas por tecnologías de rápida ejecución.

​Frente a este escenario, Venezuela debe mirar las experiencias exitosas de la región (Brasil, Chile y Argentina) y adoptar una estrategia de choque, solapamiento y estabilización permanente basada en Almacenamiento Energético con Baterías (BESS) y parques fotovoltaicos nodales.

​La Solución Nodal: BESS y Solar FV en las "Colas del Sistema"

​El mayor cuello de botella del SEN radica en la vulnerabilidad de las "colas del sistema": la Región Zuliana, la Península de Paraguaná, el estado Lara, la Región Andina y el estado Nueva Esparta. En estas zonas, la demanda supera con creces la capacidad de importación por transmisión o la diezmada generación local.

​Solo la Península de Paraguaná, por ejemplo, registra demandas asociadas a su parque industrial y residencial que oscilan entre los 500 MW y 600 MW, mientras que la cuenca del Lago de Maracaibo en el estado Zulia y los estados andinos sufren una severa degradación en la calidad del servicio.

​La propuesta consiste en implementar de forma inmediata sistemas de almacenamiento BESS (Stand-Alone y acoplados) e instalaciones solares fotovoltaicas distribuidas en las subestaciones críticas de transmisión y distribución (115 kV y 230 kV) de estas regiones.

​Ventajas territoriales y tecnológicas indiscutibles:

  1. ​Aprovechamiento de Zonas Áridas no Agrícolas: Estados como Falcón (Paraguaná), Zulia, Lara, Anzoátegui y Nueva Esparta poseen extensas poligonales de terrenos áridos e semiáridos con índices de irradiancia solar excepcionales (de los más altos del Caribe), los cuales no compiten con el uso agrícola de la tierra ni requieren costosas adecuaciones de terreno.
  2. ​Despliegue Acelerado: Mientras la construcción o reparación de una línea de transmisión a 400 kV o la rehabilitación de una gran turbina a gas toma de 3 a 5 años, un parque fotovoltaico modular con BESS contenerizado se instala e interconecta en menos de 12 meses.
  3. ​Black Start y Resiliencia Nodal: Mediante el uso de inversores formadores de red (Grid-Forming), los sistemas BESS en subestaciones clave (como Cuatricentenario en Zulia, Punto Fijo en Falcón, Barquisimeto o San Cristóbal) tienen la capacidad de realizar un arranque en negro descentralizado, energizando barras locales y sirviendo como ancla de tensión sin depender de la señal remota de Guri tras un colapso del SEN.

​Un puente temporal que se transforma en activo permanente

​Esta propuesta no debe interpretarse como un "remedio improvisado", sino como una solución modular de solapamiento:

  • ​Fase de Choque (Años 1 al 3): Los BESS e inyecciones fotovoltaicas nodales absorben la crisis, reducen masivamente los racionamientos, sostienen la tensión local y evitan el colapso de las troncales saturadas.
  • ​Fase de Transición y Crecimiento (Años 3 al 7): A medida que se recuperan las unidades térmicas realmente viables, se amplía el complejo Uribante-Caparo y se moderniza la red de 765/400 kV, la infraestructura BESS no queda obsoleta. Por el contrario, se consolida como el mecanismo permanente para prestar servicios complementarios (regulación de frecuencia, control de reactivos, corte de picos de demanda y arbitraje de energía).

​Las "Reglas del Juego": La reforma necesaria para atraer inversiones

​Para que este planteamiento sea viable sin comprometer la caja fiscal del Estado, el país debe acometer de manera urgente las reformas jurídicas y económicas que abran el sector a la inversión privada nacional e internacional muchisimo más de lo planteado hasta ahora en esa escueta “Ley de Reforma Parcial de la LOSSE”. Las lecciones de la región son claras:

  1. ​Subastas de Capacidad Fija (Modelo Brasil/Argentina): Implementar contratos PPA a largo plazo (10-15 años) donde al inversionista privado se le remunere por la disponibilidad garantizada de potencia (USD/MW-mes) en subestaciones específicas, aislando al proyecto del riesgo de volatilidad tarifaria.
  2. ​Reconocimiento Legal del Activo BESS (Modelo Chile): Adaptar el marco regulatorio para catalogar las baterías como activos independientes con derecho a remuneración por servicios de red, arbitraje e inercia sintética.
  3. ​Bancabilidad mediante Garantías Multilaterales: Estructurar fideicomisos de pago y modelos de participación público-privada (PPP) respaldados por organismos como la CAF, el BID y el Banco Mundial, asegurando la transparencia y la certidumbre jurídica que exigen los grandes fondos de infraestructura.

​En conclusión:

​Venezuela no puede seguir prisionera del dilema entre la parálisis actual y la promesa lejana de las grandes obras, sino para nuestra un botón: analicen los acuerdos suscritos hasta ahora con las pocas empresas involucradas: reparaciones de largo plazo, tímida inyección de Megavatios en el corto plazo para solapar la brecha entre la generación actual y la demanda estimada cuya diferencia más que una demanda reprimida es el verdadero DÉFICIT de generación cuya salida no es alentadora en estos acuerdos y que afecta a nuestra población  con bestiales RACIONAMIENTOS. Por tanto, la hibridación de BESS (Almacenamiento) con generación fotovoltaica en los nodos críticos del país es una solución pragmática, modular y financieramente viable que puede inyectar inicialmente de 500 MW a más de 1.500 MW de potencia firme en las colas del sistema en menos de un año.

​Es momento de cambiar las reglas del juego, abrir el sector a esquemas de competencia transparentes y dotar a la nación de una infraestructura eléctrica moderna, resiliente y preparada para el futuro y sobretodo que beneficie de inmediato a nuestro pueblo y al aparato productivo, generador de prosperidad.

(*) Director de RIPSENV IIES / Experto en Energía, Mercado Eléctrico y Políticas Públicas