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Por Pedro Castro

Enfoque "no hacer daño": La ética detrás de la emergencia por Pedro Castro



Enfoque "no hacer daño": La ética detrás de la emergencia por Pedro Castro

En la gestión de desastres, el principio de "No Hacer Daño" debe ser nuestra brújula absoluta. Este concepto, fundamental en el ámbito humanitario, nos recuerda que cualquier intervención, por muy bien intencionada que sea, puede resultar contraproducente si no se ajusta a protocolos técnicos.

Para garantizar que nuestra ayuda sea efectiva, debemos regirnos por las guías de la INSARAG (Grupo Asesor Internacional de Operaciones de Búsqueda y Rescate), que es la red mundial de las Naciones Unidas que agrupa a los países y organizaciones especializados en búsqueda y rescate urbano; su función es establecer estándares, metodologías y coordinación técnica para salvar vidas de manera segura y profesional durante desastres.  

Es necesario decir que cualquier aplicación de protocolos en Venezuela se complica debido a la falta de confianza de los ciudadanos en el gobierno y organismos del estado, esto debido a años de una visión de estado politizada, basada solo en sostenerse en el poder "Como sea" por encima del "BIEN COMÚN" o bienestar general, la corrupción, la desatención y más, hace que los ciudadanos no crean en protocolos en manos de estas personas, por lo que, partiendo de ese punto, el enfoque "NO HACER DAÑO" toma más fuerza en cada uno de nosotros, ante la adversidad, debemos ser mejores en todos los sentidos. 

La realidad detrás del desorden

La gestión de emergencias en Venezuela ha sido golpeada por la politización y la falta de transparencia, lo que ha destruido la confianza de la ciudadanía. 

Pero esta desconfianza no debe cegarnos ante lo que es correcto:  

La politización de la ayuda en todos los niveles y sectores desvía la atención de lo realmente importante y es que lleguen los recursos críticos sin confundir a la población. 

La desinformación, al ser compartida sin control, genera pánico y entorpece las labores reales de rescate.  

La falta de una coordinación técnica legítima, como el OSOCC (Centro de Coordinación de Operaciones en el Sitio), nos hace actuar como islas, aumentando el riesgo para las víctimas.  

¿Cómo aplicar el "No Hacer Daño" hoy?

El estándar internacional INSARAG nos enseña que el rescate requiere orden, no caos. 

Aplicar este enfoque significa:  

- Respetar el silencio: Los equipos de búsqueda necesitan silencio absoluto para detectar señales de vida; cada ruido innecesario en el sitio es una vida que se pone en peligro.  
- No ser un obstáculo: Si no eres personal capacitado, no bloquees los perímetros de seguridad.
- Mantener las vías despejadas es un acto de respeto hacia quien aún lucha bajo los escombros.  
- Filtrar la información: Antes de compartir un reporte, verifica la fuente. Difundir rumores, aunque se haga con "buena fe", solo aumenta la vulnerabilidad de las personas.  

Un llamado a la conciencia colectiva

Ya sabemos que el sistema falla y que la desconfianza está justificada, pero nuestra respuesta ante la tragedia debe ser superior a la incompetencia institucional.  

Exijamos que la prioridad sea la vida, no la propaganda política.  

Seamos ciudadanos que, ante el caos, eligen el orden y la disciplina técnica.
  
Recordemos que la dignidad de las víctimas es sagrada; no es material de exhibición.  

La verdadera ayuda es la que permite que el trabajo técnico se realice. No sumemos más dolor al dolor; actuemos con cabeza fría y corazón humanitario. 

Que esta sea la lección que aprendamos de lo que ha pasado: la técnica salva vidas, el desorden las pone en juego.

Esta es mi forma de ayudar, con la VERDAD, no ocupando espacios que deben ser utilizados solo para AYUDA y no para deseos patológicos de hacerse ver, de causar caos e incertidumbre.

Es el momento de ser lo mejor que podemos ser.