Mérida, Julio Viernes 03, 2026, 01:51 pm
La crisis hospitalaria en Venezuela se ha profundizado tras los terremotos que afectaron el norte del país, según un informe elaborado por la organización Médicos Unidos de Venezuela (MUV), que advierte que numerosos centros asistenciales ya operaban con severas limitaciones antes de la emergencia.
El documento señala que hospitales de Caracas y La Guaira funcionan apenas entre un 25 % y un 30 % de su capacidad debido a años de deterioro de la infraestructura, escasez de insumos, déficit de personal y fallas en servicios esenciales, una situación que se agravó con la atención masiva de víctimas de los sismos.
La organización asegura que la emergencia obligó a suspender procedimientos electivos y concentrar los recursos disponibles en la atención de pacientes lesionados, mientras muchos centros trabajan bajo condiciones que califican como propias de una «medicina de guerra».
El informe de Médicos Unidos de Venezuela identifica fallas críticas en varios de los principales hospitales de Caracas y La Guaira, donde persisten problemas de infraestructura, escasez de insumos y limitaciones para atender pacientes.
Entre los casos más preocupantes figura el Hospital Vargas de La Guaira, donde los quirófanos solo atienden emergencias por trauma, el laboratorio permanece inoperativo por falta de reactivos, los equipos de radiología están fuera de servicio y la unidad de terapia intensiva apenas dispone de entre cero y una cama operativa, pese a contar con ocho cupos instalados.
La ONG también advierte que el Hospital Universitario de Caracas atiende únicamente urgencias que comprometen la vida, mantiene paralizados los servicios de imagenología y solo tiene cuatro camas de cuidados intensivos operativos de las 24 instaladas.
En el Hospital Domingo Luciani , los quirófanos funcionan bajo contingencia, el laboratorio permanece saturado y sin reactivos, el tomógrafo está fuera de servicio y solo seis de las 20 camas de terapia intensiva se encuentran disponibles.

Otro caso señalado es el Hospital José Gregorio Hernández, donde las cirugías electivas fueron paralizadas por falta de insumos, el laboratorio y los servicios de radiología permanecen inoperativos y apenas una de las diez camas de cuidados intensivos está en funcionamiento.
Más allá de los daños en la infraestructura hospitalaria, el informe de Médicos Unidos de Venezuela advierte que uno de los principales obstáculos para atender la emergencia es la falta de médico personal y de recursos básicos en los centros asistenciales.
La organización estima que el déficit de médicos especialistas y personal de enfermería oscila entre 50 % y 60 %, una situación que se agravó tras los terremotos debido a la muerte o inhabilitación de algunos profesionales de la salud, especialmente en áreas como traumatología y obstetricia.
El documento también señala que el desabastecimiento de medicamentos e insumos quirúrgicos esenciales alcanza entre 35 % y 40 % , mientras que el suministro de agua continúa dependiendo, en muchos hospitales, de camiones cisterna y el servicio eléctrico presentan constantes interrupciones que comprometen el funcionamiento de áreas críticas.
En cuanto al traslado de pacientes, la ONG sostiene que el sistema público de ambulancias permanece prácticamente inoperativo por la falta de repuestos, combustible y unidades en servicio, lo que ha obligado a que buena parte de las emergencias sean atendidas con apoyo de organismos de rescate nacionales y de la ayuda humanitaria internacional.
Asimismo, Médicos Unidos reconoce que el abastecimiento de insumos comenzó a mejorar gracias a las donaciones realizadas por ciudadanos, empresas privadas y organizaciones nacionales e internacionales.
No obstante, alertó sobre situaciones detectadas en algunos centros asistenciales, donde presuntamente se habrían desviado insumos o restringida la recepción de donaciones provenientes del sector privado, como en el Hospital Miguel Pérez Carreño y el Banco Municipal de Sangre.
Con información de El Nacionalista